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viernes, 6 de febrero de 2009

Kavaklidere Narince 2004

Vino: Kavaklidere Narince 2004
Origen: Tokat (Centro-Norte de Anatolia, Turquía)
Productor: Kavaklidere Şaraplari
Variedades: 100% narince
Alcohol: 13.5% vol.
Precio: Entre 15 y 18 euros
Enlace de la bodega: www.kavlakidere.com
Más información: Viñedos ubicados en la región de Tokat. Vendimia efectuada a mediados de septiembre. Criado durante 12 meses en barricas nuevas de roble francés. Permanece en botella durante un mínimo de 12 meses antes de ser comercializado.

Kavaklidere Şaraplari sigue siendo con diferencia el productor más fiable de Turquía y no hay síntomas de que esta situación vaya a cambiar, al menos de momento. En los últimos años ha aparecido un buen número de bodegas aprovechando al auge del consumo de vino entre la juventud. La competencia ha fomentado la entrada de capital extranjero y la mejora de procesos de vinificación, introduciendo el acero inoxidable y el control de la temperatura, así como la búsqueda de la personalidad de las uvas turcas. A diferencia de la mayoría de países europeos, Turquía mantiene un legado ampelográfico excepcional (más de 1.000 variedades autóctonas - la mayoría de ellas destinadas a la industria de la fruta pasa) y la voluntad de edificar a su alrededor una viticultura propia y racional.

"Vino de Anatolia hecho con uvas de Anatolia". Este es el lema que preside la bodega Kavaklidere desde su fundación en 1929, y basta sólo con echar un vistazo a su gama de productos para comprobar que continúa siendo una realidad. Kavaklidere controla a día de hoy unas 5.300 hectáreas repartidas a lo largo y ancho de toda Turquía. Tiene viñedos en las cinco áreas vinícolas del país (Ankara centro, este de Anatolia, Tracia, Egeo y Anatolia central). Los viñedos con las que se elabora el blanco de hoy se encuentran ubicados en la pequeña región de Tokat, situada a pocos quilómetros de la costa del Mar Negro. Las influencias del clima son obvias en la viticultura local. El rudo verano anatólico recibe la acción beneficiosa del mar permitiendo una maduración lenta y continuada, nada que ver con el tórrido estío de las regiones de Capadocia o Denizli. La uva "narince" es una variedad minoritaria que tradicionalmente se destinaba a los graneles y vinos familiares. La mejora de los métodos de elaboración y sobretodo el uso generalizado de los depósitos de acero inoxidable ha facilitado el redescubrimiento de la "narince" como variedad de calidad. Atrás quedan los años en los que su uso se limitaba a un porcentaje testimonial en los ensamblajes con variedades consideradas mayores, como la "emir" o "chardonnay".

Este Kavaklidere Narince 2004 es un blanco que en muchas cosas recuerda al estilo de la "chardonnay" del nuevo mundo fermentada en barrica. Como en el caso de muchos vinos americanos y australianos la enorme dosis de madera es un impedimento a la hora de saber si hay una buena materia prima detrás. El tiempo de integración suele superar los bajos niveles de acidez de estos vinos de regiones tan cálidas. Estamos ante la añada ideal para ser consumida en este momento. Es posible que mejore en un par de años para suavizar el tanino de roble, excesivo en este momento. El resto es de una corrección absoluta. Nos enseña los progresos que está realizando la viticultura turca que ya es capaz de producir vinos de una factura impecable, sin el mínimo defecto. Este blanco es un ejemplo de ello. El único inconveniente es la falta de expresión varietal; el principal reclamo de la viticultura turca ante la homogeneidad en la que se está instaurando el mundillo del vino. Para rescatar en unos años y compararlo con las nuevas añadas. Ya se verá pero apunta maneras...

Nota de cata:
Amarillo dorado, denso, lágrima gruesas permanentes.

Aromas de fuerte intensidad con predominio de las notas de fruta madura (membrillo) a las que se suma cada vez más el roble nuevo (vainilla, lácteos). Hay mantequilla fresca, ahumados, auvados, De fondo va ganando en flores blancas, miel, acacia, jazmín, y una suave pero clara nota de hidrocarburos.

En boca es graso, mantecoso, sabroso aunque todavía no ha acabado de integrar un tanino excesivamente amaderado al conjunto. Buen balance fruta-acidez con apuntes cítricos que aportan frescor. Final intenso, especiados (pimienta blanca) y vainillas.

Nota personal: 14/20
Relación calidad precio: Justita
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martes, 23 de diciembre de 2008

Lanthieri Pinela 2006

Vino: Lanthieri Pinela 2006
Origen: Vipava (Primorje, Eslovenia)
Productor: Agroind Vipava 1894
Variedades: 100% pinela
Alcohol: 12% vol.
Precio: Entre 4 y 7 euros
Enlace de la bodega: www.vipava1894.si
Más información: Viñedos ubicados en bancales de la zona más alta del Valle de Vipava, en el municipio de Lože. Vendimia manual el 20 de septiembre. Corta maceración en frío (8 horas) y posterior fermentación en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada.

Agroind Vipava 1894 es la mayor bodega del Valle de Vipava (Vipavska Dolina), la zona central de la gran región vitivinícola de Primorje. Nace a finales del siglo XIX fruto de la unión de los pequeños productores del valle formando una cooperativa que facilitaba la infraestructura necesaria para la construcción de las nuevas bodegas y la comercialización de sus vinos en las diferentes regiones del Imperio Austrohúngaro. A lo largo de más de un siglo ha elaborado vinos sin interrupción a pesar de las dos guerras mundiales y de la fuerte intervención estatal. La caída del bloque socialista facilitó la reactivación de la cooperativa convirtiéndose en sociedad anónima a mediados de los años 90. En la actualidad cuenta con 300 hectáreas de viñedos propios y 700 más aportadas por elaboradores locales. Produce todo tipo de vinos, desde espumosos a maduros tintos de "merlot" o "cabernet sauvignon", siendo los monovarietales de "zelen" y "pinela" sus productos más interesantes.

La provincia de Primorje es la más occidental de Eslovenia y conforma junto a Podravje y Posavje las tres grandes regiones vinícolas del país. El nombre de Primorje proviene del esloveno "cerca del mar", aunque tan sólo una parte de esta región es auténticamente costera; la zona comprendida entre el sur de la frontera italiana con la ciudad de Trieste y la península croata de Istria. Las uvas con las que se elabora el Lanthieri Pinela provienen de los fragmentados viñedos de Lože, las parcelas más altas de la meseta de Trnovska y la región de Baja Karst. El relieve de esta zona es de carácter montañoso aunque relativamente bajo, entre los 45 y los 300 metros de altitud. La región se caracteriza por el duro clima continental, unos suelos de sedimentos marinos con fuerte carga mineral, y sobretodo por la influencia del viento de nordeste, el burja (o bora). La acción del gélido burja condiciona la viticultura de la región debido a su fuerza y a la sensación de frío que genera, hasta -25 grados. En los meses de verano es relativamente rara su acción pero desde finales de otoño a comienzos de primavera suele afectar toda la región provocando una pronunciada erosión de las capas superficiales de los viñedos y dificultando la vida de las vides más débiles.

La "pinela" es una de las uvas blancas de mayor calidad de Eslovenia y se cuenta entre las escasas variedades autóctonas. A pesar de que el nombre lo pueda sugerir, la "pinela" no está relacionada con la familia de las "pinot" ni ha podido ser relacionada con ninguna de las variedades italianas de la región de Friuli Venezia Giulia. En la actualidad tan sólo puede encontrarse en el Valle de Vipava y en menor medida en las colinas de la provincia de Brda, a escasos quilómetros de la frontera italiana cerca de Udine. Se trata de una variedad minoritaria, de producción media y hasta hace unos pocos año con poco atractivo para los viticultores debido a la falta de resistencia a las heladas y a su tendencia natural a sufrir todo tipo de podredumbres. Afortunadamente la "pinela" ha sido retomado por los agricultores eslovenos gracias a la popularización de los tanques de acero inoxidable y a la aparición de una nueva generación de enólogos empeñada en recuperar esta variedad tan particular.

Este Lanthieri Pinela 2006 es un blanco fresco y desenfadado. Muestra una juventud sorprendente y una frutosidad fuera de toda duda. Su carácter mineral y su acidez aportan las notas de calidad dentro de su sencillez. En algunas cosas recuerda a la "laški rizling", y hasta se podría afirmar que son la misma variedad. Un vino curioso y lleno de personalidad que se deja beber sin problemas.

Nota de cata:
De color amarillo pajizo, reflejos verdosos, con un ligero carbónico inicial que no acaba de desaparecer.

Se muestra cerrado al abrir la botella. Se abre rápidamente ofreciendo un primer plano de aromas que recuerda a la fruta blanca (manzanas, peras) con chispazos cítricos (pomelo) y notas florales. Atractivo y fragante, con una aparente fragilidad que no se viene abajo en ningún momento y que se ve reforzada por una las notas a pedernal y pólvora. Tiene una notable expresión aromática (pétalos, jazmín, auvados) junto clara sensación de fondo a fruta exótica (piña, maracuya, kiwi).

En boca es de medio cuerpo, fresco y frutoso, con una intensa acidez a la que se suman notas amargosas y especiadas. El conjunto resulta equilibrado, maduro, sabroso, fácil de beber dentro de su sencillez. Más que correcto, con personalidad.

Nota personal:
14/20
Relación calidad precio: Correcta
.

martes, 16 de diciembre de 2008

Cuvée Centenaire 2007

Vino: Cuvée Centenaire 2007
Origen: A.O.C. Côtes du Roussillon (Perpignan, Francia)
Productor: Domaine Lafage
Variedades: 80% grenache blanc, 20% roussane
Alcohol: 13.5% vol.
Precio: Entre 8 y 11 euros
Enlace de la bodega: www.domaine-lafage.com
Más información: Uvas procedentes de viñedos centenarios ubicados en colinas de orientación sur de suelos formados por cantos rodados. Vendimia manual con posterior selección en mesa a finales del mes de septiembre. El 80% del vino base fermenta en depósitos de acero inoxidable sobre sus lías y el 20% restante lo hace en barricas nuevas de roble francés por un periodo de 4 meses con bâtonnage periódicos. Posterior ensamblaje de ambos vinos y guarda durante unos meses antes de ser comercializado.

Tres posts atrás tuve la oportunidad de hablar del buen hacer de la pareja de enólogos Jean-Marc Lafage y de su esposa Eliane Salinas aprovechando la excusa de abrir un portentoso Les Onze Terrasses 2005 de Domaine Lafage. Hace unos meses, en una breve escapada a Perpignan, me hice con una muestra de la mayoría de los vinos de la bodega y uno a uno los he ido abriendo para mayor satisfacción de familia y amigos. Me ratifico en lo referente a los enólogos de la casa. Sus vinos poseen un marcado acento mediterráneo, son sabrosos, con una asombrosa capacidad de expresión de sus respectivos suelos y con una coherencia ejemplar. Además, todos ellos se mueven entre los 5 y los 14 euros (a excepción del Les Onzes Terrasses, 50e).

La especialidad de Domaine Lafage es elaborar una amplia gama de excelentes vinos, casi imbatibles en sus relativas franjas de precios. Éstos abarcan todo tipo de elaboraciones, desde frescos y afrutados rosados hasta un dulcísimo Rivesaltes Tuilé que no abusa del contacto con las vieja duelas de roble viejo, así como una exclusiva selección de ensamblajes a la carta aprovechando las parcelas de "syrah", "grenache noir" y "carignan" que la bodega posee en los distintos terroir del Rosellón. Además, en colaboración con los viticultores de su entorno produce una línea de productos bajo el sello de Mas Llaro que se comercializa en las grandes superficies comerciales del sur de Francia y que se encuentran prácticamente al mismo nivel que los vinos de Domaine Lafage. Sin lugar a dudas estamos ante uno de los tintos básicos con mejor relación calidad/precio.

Este Cuvée Centenaire 2007 es una de las apuestas seguras de Domaine Lafage y representa con fidelidad la filosofía de la casa: sacarle el máximo partido a las variedades locales. La madurez de esta "garnacha blanca", vieja y de escasa producción, es ejemplar lo que aporta un perfil más maduro y menos asilvestrado de lo que es habitual en esta variedad. Mantiene un espinazo cortante gracias a su elevada acidez que viene matizada por su paso en barrica, que aporta notas de especias blancas y algo de pastelería.

Nota de cata:

De color amarillo verdoso, reflejos dorados, brillante.

Aromas de media intensidad, inicialmente algo falto de expresión con predominio de las lías y de cierta sensación amaderada de la barrica que se impone al conjunto. Necesita algo de tiempo para oxigenarse y abrirse. Después de un rato se muestra muy limpio con una muy marcada personalidad varietal (pulpa de cítricos, berros, zarzal) y una atractiva crianza a vainilla pura y glaseados, casi a confites. Encontramos suaves notas de hierbas verdes, fruta blanca y pulpa madura, notas de lías. De fondo aparecen toques de crema pastelera, manzanas Granny Smith, horneadas, y algo de peras de san juan. Cremoso y fragante.

En boca es carnoso, sabroso, parecido a lo ya visto en nariz aunque su intensa acidez nos depara una grata sorpresa dotando de mayor vida al conjunto. En general es un vino educado y redondo en el que predomina la fruta sobre un fondo maduro a lías, crema, marchitos. Fácil de beber y lleno de pequeños detalles, con una ligera dulcedumbre que lo hace sabroso.

Nota personal: 15/20
Relación calidad precio: Buena
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viernes, 31 de octubre de 2008

La Garriga Blanco 2007

Vino: La Garriga Blanco 2007
Origen: D.O. Empordà (Girona, España)
Productor: Castillo Perelada
Variedades: 50% carinyena blanca, 35% chardonnay, 15% sauvignon blanc
Alcohol: 12.6% vol.
Precio: Entre 17 y 20 euros
Enlace de la bodega: www.castilloperelada.com
Más información: Uva de la finca La Garriga, en Mollet de Perelada. Vendimia manual. Fermentación en barricas de 225 litros a baja temperatura y posterior crianza de 10 meses en barricas de roble húngaro, americano y francés Allier con battonage periódico. Producción limitada a 1.970 botellas.

Castillo Perelada es una de esas pocas bodegas que sabe combinar inteligentemente la producción masiva de vinos comerciales con la elaboración de pequeñas joyas que se salen de lo habitual. Para ello no ha escatimado en gastos y poco a poco ha ido recuperando variedades autóctonas e introduciendo de forma experimental algunas foráneas. Hasta el momento conocíamos la colección de Ex Ex (Experiencias Excepcionales) y La Garriga, un monovarietal de "samsó" (cariñena tinta) que ha descubierto esta variedad a muchos de los que la calificaban de inexpresiva y de idónea tan sólo para aportar color a los ensamblajes de variedades nobles.

La Garriga Blanco es el primer vino no tinto de gama alta de la bodega. No es el primer vino español elaborado con "carinyena blanca" pero sí que es el que va a tener más atención pública por poco que se lo propongan sus elaboradores. En un post ya publicado, sobre el Domaine des 1000 Roses Carignan Blanc 2006 ya comenté algunos ejemplos de lo que puede dar esta variedad en el norte de Cataluña y en la provincia francesa del Languedoc-Roussillon. Me gusta la filosofía de Castillo Perelada pero en lo referente a este vino debo introducir algunos matices. Creo que la autenticidad de este vino debería jugarse en el terreno varietal y desgraciadamente ese 50% de "chardonnay" y de "sauvignon blanc" oscurecen una "carinyena blanca" que no acaba de expresarse. Creo que si hubieran sustuido la "carinyena" por "xarel·lo" o "garnatxa blanca" habrían obtenido un producto muy semejante al que tenemos entre manos. Todavía estamos ante un blanco fermentado en barrica que necesitará unos años para redondearse en botella. Por el momento está algo desdibujado pero pinta buenas maneras.

Nota de cata:
De color dorado pálido, muy limpio y brillante, reflejos dorados y verdosos, sin apariencia de grosor.

Nariz de buena intensidad, inicialmente marcado por una barrica que aportan nota dulzonas y suaves ahumados (frutos secos, lías finas) que impiden una mayor expresión frutal. Necesita un rato de aireación para abrirse mostrando recuerdos de fruta exótica (lichis, piña), auvados, melocotón. Alegre y expresivo.

En boca es de medio cuerpo. Sorprende por una correcta acidez y frescura cítrica que contrasta con el aporte del roble, todavía no integrado en el conjunto. En general se trata de un producto cuidado, con gran equilibrio y suavidad. Hay notas cítricas, anises estrellados y mucha fruta tropical. Sabroso pero carente de personalidad diferenciada con otros productos similares. Se bebe con facilidad.

Nota personal: 15/20
Relación calidad precio: Mejorable
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martes, 21 de octubre de 2008

Daniel Bessière Collection Picpoul de Pinet 2007

Vino: Daniel Bessière Collection Picpoul de Pinet 2007
Origen: A.O.C. Côteaux du Languedoc (Hérault, Francia)
Productor: Maison Bessière
Variedades: 100% picpoul de pinet
Alcohol: 12.5% vol.
Precio: Entre 3 y 4.5 euros
Enlace de la bodega: www.bessiere.fr
Más información:

Maison Bessière es una de las bodegas más populares del Languedoc-Roussillon. Desde su fundación a principios del siglo XX ha trabajado de forma ininterrumpida con los productores de la región y se ha ido adaptando a los nuevos tiempos. En sus primeros años, cuando aún no se había generalizado el embotellamiento, su principal ocupación se centraba en la comercialización de grandes cantidades de vino para el mercado francés en tinas de madera de 600 litros (demi-muids). La otra parte de la producción se destinaba a las colonias francesas de ultramar y africanas expediendo barricas de castaño de 225 litros desde el puerto hermano de Sète. Su magnífica ubicación en la población de Mèze, donde se encuentra la bodega familiar, al otro lado del Étang de Thau, a medio camino entre Béziers y Montpellier, era el reclamo perfecto para colaborar con los antiguos marchantes de vinos.

En la actualidad la firma Maison Bessière sigue exportando buena parte de su producción. La globalización de mercados la han convertido en uno de los grandes monstruos embotelladores del sur de Francia. Su amplia cartera de vinos prácticamente lo abarca todo, un sinnúmero de vinos sencillos, comercializados bajo el sello genérico de Vinos del País, en su gran mayoría elaborados con un solo varietal, destinados al turismo masivo y poco exigente en cuestiones vinícolas que cada verano asola las playas del Rosellón y de la Aquitania. El éxito está asegurado. Estos vinos baratos, con corchos sintéticos y de rosca, han conseguido inundar como un tsunami las baldas de los supermercados asegurando el éxito de ventas y la continuidad de la familia Bessière al frente del negocio. De todos los productos los más interesantes se encuentran en la gama de productos Collection, y de todos ellos el mejor es este monovarietal de "picpoul de pinet".

Esta variedad blanca es autóctona y minoritaria en la franja del litoral mediterráneo desde la zona provenzal de Alès y Nîmes hasta el sur de Tarragona. Se suele confundir con la "folle blanche", con la que se elabora el cognac, ya que también recibe el nombre de "piquepoult". En todo caso, en Cataluña se pueden encontrar algunas viejas vides en la zona del Priorat, en la comarca del Bages donde se está recuperando como uva enseña de la D.O. junto a la casi desaparecida "picapoll negre" en plena experimentación por parte de la Bodega Abadal. En el Ampurdán participa como varietal minoritario en algunos ensamblajes pero ya hay bodegas que la están recuperando como es el caso del recién aparecido Perafita Picapoll producido por el Celler Martín Faixó.

Tradicionalmente se ha tratado de una uva a la que nadie prestaba más atención que los pocos agricultores que aún la mantenían viva. Sus vinos eran considerados como ácidos, faltos de estructura, recomendables únicamente para los meses de calor, excelentes acompañantes del pescado y del marisco cultivado en los étang que rodean la Côte Vermeille francesa. Esta situación parece estar en vías de cambio y ya comenzamos a tener ejemplos más que dignos de esta variedad. El Collection Picpoul de Pinet 2007 es una excelente muestra de que estos blancos baratos tienen mucho que ofrecer. Nos encontramos con unos blancos desacostumbradamente fresco y de baja graduación alcohólica (no suelen superar los 11%-11.5% vol). En sus primeros meses suelen presentar un característico pétillant y una fina amargor que en caso de conseguir una buena maduración fenólica pueden llegar a ser auténticas bombas frutales, muy lejos de ese perfil anodino y falto de personalidad con el que se les ha identificado.

Nota de cata:
Intenso amarillo limón, reflejos verdosos, algo turbio y con mucha extracción de color (¿larga maceración?).

En nariz se muestra inicialmente suave, casi de media intensidad. Tras media hora de apertura se abre a los cítricos, a notas de fruta blanca y de pulpa madura (peritas de San Juan, manzanas horneadas), con una enorme cantidad de fruta exótica (piña almibarada, melocotón, rambután, lichis). Potente, también hay notas de fruta de hueso madura (melocotón, ciruela claudia), con cítricos dulces y finas notas mentoladas de fondo a las que se suman apuntes dulzosos (acacia, hierbabuena, membrillo) y unas finísimas sensaciones especiadas. Exhuberante, extraordinaria expresión de "picpoul de pinet" que nada tiene que ver con esas levaduras extrañas tan habituales en los blancos de expresión exótica. Huele a pinar mediterráneo, a garrigas, a peras, a retama de olor, ginesta...

En boca es seco y muy grueso. Inicialmente destaca la acidez cítrica y los amargosos que dan paso a un blanco más sabroso, lleno, muy maduro, con sensaciones de fruta almibarada, fruta exótica (piña) con unos frescos amargosos. Todo esto arropado por una acidez cortante que contrarresta una marcada dulzor general y una cantidad desbordante de fruta. Con todas las diferencias posibles recordaría en algunas cosas a un Tokaji.

Nota personal: 16/20
Relación calidad precio: Excelente
.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Pošip Čara 2006 Blanco

Vino: Pošip Čara 2006 Blanco
Origen: Korčulansko Vinogorje (Isla de Korčula, Croacia)
Productor: P.Z. Čara - Cooperativa Agrícola de Čara
Variedades: 100% pošip
Alcohol: 13.5% vol.
Precio: Entre 10 y 13 euros
Enlace de la bodega:
Más información: vendimia manual realizada a principios del mes de septiembre, fermentación en depósitos de acero inoxidable y largo reposo en botella antes de comercializarse.

La zona central y meridional de la costa adriática se han convertido en los epicentros del cultivo de la viña y de la producción de vinos de calidad de Croacia. Razones no falta para ello. El territorio está perfectamente adaptado a las vides gracias al trabajo que durante generaciones han desarrollado los viticultores locales. Las laderas de las colinas han sido moldeadas con paciencia para que las vides arraiguen en un suelo pobrísimo y de difícil acceso. Y es que las condiciones para el cultivo de la viña son casi inmejorables. La variedad tinta "plavac mali" y la blanca "pošip" han encontrado aquí su lugar ideal de desarrollo siendo su cultivo el mayoritario. Las vides gozan de la mejor ubicación posible, expuestas directamente al mar sobre pendientes imposibles, sin la presión de la industria turística que aún no se ha desarrollado y que no ha cambiado significativamente el paisaje. La uva madura en perfectas condiciones con la doble refracción solar al tiempo que las suaves brisas marinas y el "sereno nocturno" atemperan las altas temperaturas diurnas y refrescan el fruto permitiéndole conservar una muy buena acidez. A esto hay que sumar una edad media muy alta de las vides y unas técnicas de cultivo tradicionales (generalmente en vaso con protección del fruto) que priorizan la calidad por encima de la cantidad.

Los viñedos de los que procede el Pošip Čara 2006 se encuentran en la isla de Korčula. Éstos, junto con los de la Península de Pelješac, están considerados entre los mejores de Croacia. La empresa que produce el vino se abastece directamente de la Cooperativa Agrícola de Čara (PZ Čara), siendo la primera productora de vinos de la isla y una de las bodegas que mejor partido ha sabido sacar a los viejos viñedos de uva de la variedad blanca "pošip", la de mayor calidad de la viticultura croata y cuyo origen es foco de discusión entre la comunidad ampelógrafa. Algunas versiones sitúan su procedencia en las islas griegas aunque cada vez son más los argumentos que la emparentan con la variedad "furmint" que produce los afamados Tokaji en Hungría.

El Pošip Čara es uno de los mejores blancos croatas y dentro de su gama el de mejor relación calidad-precio. A mi entender, rivaliza directamente con su hermano mayor, el Marko Polo de PZ Čara. Este último es el blanco de alta expresión de la casa y sale al mercado con una producción limitada. Está elaborado a partir de una selección de las uvas más viejas vendimiadas por miembros de la Cooperativa Agrícola en los viñedos adyacentes a la población de Čara. Quizás en una escala más alta debería situarse el Pošip Grgić, de Miljenko Grgić Winery, producido en la falsa isla de Pelješac.

Nota de cata:
Amarillo intenso, reflejos dorados vivos, brillantes, con fuerte sensación de grosor.

En nariz es potente, un derroche de fruta blanca madura y almíbares, lleno de frescor. Hay una buena cantidad de notas dulzosas (miel, membrillo, acacia, glaseado) junto a aromas exóticos y auvados suaves (plátano, piña, kiwi, rambután, lichis). Al rato va ganando en fruta de hueso (albaricoque, melocotón confitado, ciruelas claudias) y cítricos dulces, fragante, expresivo, con un frescor nada habitual en un blanco meridional. Fondo mineral a pizarras, con apuntes de hierbas aromáticas y monte mediterráneo (sotobosque, retama de olor, romero, orégano, garrigas).

En boca es toda una sorpresa. Inicialmente es
grueso, potente, muy sápido, de carácter maduro y afrutado, lleno de notas dulzosas a membrillo, miel, pero compensado por una intensa acidez que aporta nervio al conjunto. Con más tiempo aparecen menta fresca y mantequilla, con algo de grasa, finamente especiado y lácteo. Un blanco con personalidad y en plena forma, muy grato de beber.

Nota personal: 15/20
Relación calidad precio:
Correcta
.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Vigna Santa Margherita 2007

Vino: Vigna Santa Margherita 2007
Origen: Vernaccia di San Gimignano Denominazione di Origine Controllata e Garantita (Toscana, Italia)
Productor: Azienda Agricola Panizzi
Variedades: 100% vernaccia di san gimignano
Alcohol: 13% vol.
Precio: Entre 12 y 15 euros
Enlace de la bodega: www.panizzi.it
Más información: uvas provenientes de los viñedos de Santa Margherita. Fermentación alcohólica en barricas de roble y posterior crianza durante 5 meses en las mismas barricas.

A pesar del enorme éxito cosechado por los vinos tintos toscanos, las uvas blancas conviven con las negras en las suaves colinas de la Toscana. Es cierto, no es lo habitual pero existen otros vinos y no por ello son inferiores en calidad. Aunque son escasos y algo caros se pueden encontrar unos excelentes vinos dulces de postre tradicionales, los afamados "Vinsanto del Chianti", elaborados con uvas sobremaduradas de "trebbiano" y "malvasia". Y aún hay más... En los últimos 30 años se ha roto el monopolio tintocéntrico con la aparición de una nueva generación de viticultores decididos a sacar todo el potencial de las variedades blancas toscanas. Un ejemplo de este cambio de mentalidad es la labor desarrollada por la Azienda Agricola Panizzi. Se trata de una bodega relativamente joven y que desde sus inicios ha ido a contracorriente. Da sus primeros pasos a finales de los años 70 de la mano de su fundador, Giovanni Panizzi, un milanés enamorado de los escasos y olvidados vinos blancos locales. Panizzi decidió dedicarse a la viticultura con la compra de una finca rústica y de pequeños viñedos junto a las murallas del pueblo de San Gimignano, en el corazón toscano. No es hasta el año 1989 que saldrán al mercado sus primeros productos con la elaboración de una escasa tirada de vinos de "vernaccia", variedad blanca autóctona que toma su nombre de la ciudad de las torres.

Desde estos primeros años la actividad de la bodega se ha ido diversificando gracias al empuje conseguidos por sus vinos blancos. La cantidad de marcas produdicadas se ha multiplicado con la producción de vinos tintos de gama media con predominio de la "sangiovese" y el apoyo con pequeños porcentajes de "merlot" y "cabernet sauvignon". Sin embargo, los productos más celebrados de la casa siguen siendo sus blancos fermentados en barrica de roble, todos ellos monovarietales de "vernaccia".

La gama alta está ocupada por el extravagante "Panizzi Evoè", un vino maduro con más de 10 meses de crianza en enormes tinas de roble de 40 hl. donde previamente había realizado la fermentación alcohólica. Un blanco de enorme personalidad y marcadas notas minerales.

Le sigue de cerca el "Panizzi Riserva", un elegante y poco habitual vino con 12 meses de barrica francesa nueva que aún siendo agradable desde su salida al mercado necesita de cuatro a cinco años de maduración en botella para mostrarse en plenitud; en este momento se está comercializando la añada 2002 y acaba de aparecer la 2003.

El "Vigna Santa Margherita" es el vino básico fermentado en madera de la bodega, pero no por ello el de menor calidad. Además de tratarse de uno de los más interesantes blancos de la zona de San Gimignano también tiene una correcta relación calidad precio. Imprescindible dejar la botella un par de horas abiertas antes de servirlo.

Nota de cata:
Amarillo pajizo, reflejos verdoso, brillante, luminosos, con cierta sensación de grosor.

Al abrir se muestra con fuerza y predominio de notas de hierbas verdes, recuerda la "garnatxa blanca", asoman leves balsámicos (anises estrellados) y suaves recuerdos avainillados de la barrica. Conjunto inicialmente impetuoso y algo deslabazado, agradece un rato de apertura para irse abriendo y redondearse. Gana en casi todo. Aparecen notas de lías finas, algo de levaduras, unos ahumados finos de fondo, crema pastelera, glaseados, y una fruta blanca (manzanas horneadas) que da paso a fruta exótica y notas florales (magnolias, hoja de limonero, retama de olor, piña, rambután, auvados, almíbar). Amplio y muy interesante.

En boca es inicialmente amargoso, con marcada acidez y notas de hierbas verdes. Fresco, con un fino carbónico que desaparece al servicio. Al rato se redondea como en nariz, grueso, con toques de crema pastelera, fruta blanca madura y fruta de hueso, sabroso. Con paciencia se va abriendo ofreciendo un enorme carácter varietal y elegancia. Buen vino

Nota personal: 16/20
Relación calidad precio:
Correcta
.

martes, 12 de agosto de 2008

Quinta de Saes 2006 Reserva Branco

Vino: Quinta de Saes 2006 Reserva Branco
Origen: D.O.C. Dão (Pinhanços, Portugal)
Productor: Alvaro Castro
Variedades: 75% encruzado, 15% tinta pinheira, 10% bical
Alcohol: 12.5% vol
Precio: Entre 8 y 12 euros
Enlace de la bodega:
Más información: vino está distribuido por Cuvee3000 (calle Lepanto 149, Barcelona - frente al edificio del Auditori) a un precio de 11.4 euros aproximadamente.

Alvaro Castro es uno de los enólogo más inquietos e incoformistas de Portugal. Desde hace años se ha dedicado en cuerpo y alma a la elaboración de enormes vinos y es reconocido por saber explotar como nadie las enormes posibilidades que ofrece la variedad autóctona "touriga nacional" en la región de Dão. Suyos son los soberbios tintos Carrocel, Quinta da Pellada o Pape, que merecerían por sí mismos un post interminable, y que se encuentran en primera línea de calidad y modernidad de esta zona.

El genio creativo de Castro parece no conocer límites y desde hace unos años no se contenta únicamente con sus afamados tintos de Dão y con repetir la fórmula que tanto éxito le ha proporcionado. En un alarde de originalidad nos sorprendió a todos con su extravagante Dado 2005, un tinto personalísimo, austero y totalmente fuera de contexto fruto de la colaboración con Dirk Niepoort (50% Dão, 50% Douro).

Esta vez nos vuelve a sorprender con una propuesta mucho más modesta pero que refleja las principales virtudes de este enólogo: su pasión por elaborar buenos vinos y la capacidad de transmitir lo mejor de ese admirable terruño que maneja en Dão. Y vaya si lo ha conseguido!!! Una vez más ha vuelto a salirse con la suya con un blanco sencillo y bien hecho que se aleja de sus habituales propuestas.

Nota de cata:
De color amarillo pajizo, algo turbio y granulado, reflejos verdosos.

En nariz se muestra con intensidad y un perfecto equilibrio entre todos sus componentes. Destaca por una curiosa expresión mineral (humo, concha) y por un inteligente trabajo con las lías que aportan dosis de complejidad al conjunto. También hay una buena cantidad de fruta blanca madura, que aporta una sensación suave y fresca al conjunto. Se abre poco a poco con finas notas a galleta maría (muy suave) y a lías finas. No falto de elegancia.

En boca es un caldo algo grueso y muy equilibrado, redondo, sabroso, lleno de fruta blanca madura y algunos recuerdos de hueso y tropical, todo ello arropado con una buena acidez y una sensación de humo y de terruño de fondo. Un blanco interesante y diferente. Muy grato de beber. Ideal para acompañar productos ahumados y excepcional con unas olivas Campo Real. No se arruga como vino de mesa y tiene unas perspectivas de mejora en botella muy interesantes. Para seguir.

Nota personal:
16/20
Relación calidad precio:
Buena
.

lunes, 21 de julio de 2008

Domaine des 1000 Roses Carignan Blanc 2006

Vino: Domaine des 1000 Roses Carignan Blanc 2006
Origen: Vin de Pays des Côteaux du Libron (Languedoc Roussillon, Francia)
Productor: Domaine des 1000 Roses - Caroline & Marcel Gisclard
Variedades: 100% carignan blanc
Alcohol: 14.5% vol
Precio: Entre 11 y 15 euros
Enlace de la bodega: www.domine1000roses.fr
Más información: Viñedos de 2 hectáreas aproximadas con una edad superior a los 80 años. Vendimia manual con selección en cepa. Fermentación natural del 50% del vino base en barricas nuevas de roble francés de 500 litros y posterior crianza durante 4 meses. El resto fermenta en depósitos de acero inoxidable. Tras ser ensamblados los dos vinos se dejan reposar sobre sus lías finas durante 3 meses antes de ser embotellado, en junio de 2007. Producción limitada a 3800 botellas.

Releyendo algunas publicaciones antiguas me encontré con una interesante reflexión de Carme Domingo en un artículo publicado en la revista de la Associació Catalana d'Enòlogs (ACE). En él se afirmaba que "en el patrimonio genético radica la verdadera riqueza vitivinícola de un país, la garantía de desarrollo y futuro en un mundo monótonamente globalizado". Y seguía explicando que "el mantenimiento de las variedades autóctonas no sólo se ciñe a las zonas marginales o deprimidas, sino también está presente en nuevas plantaciones con avanzadas técnicas vitícolas. Además, la tecnología enológica respeta el potencial cualitativo con las propiedades específicas de la variedad y produce unos vinos con una alta calidad, sugestividad, tipicidad, personalidad y, debido a que en ocasiones su oferta es limitada, tienen un alto valor comercial. Cuando este panorama se refiere a variedades prácticamente en extinción se le llama vinos de autor y romántico a quien elabora el vino".

No parece que se equivoque la autora del artículo al destacar el alto valor añadido que presentan las variedades minoritarias dentro del actual estado de globalización en el que está metido este mundo de los vinos. La pujanza del cultivo de variedades foráneas, principalmente francesas, y su éxito comercial está modificando el gusto de los consumidores. Los vinos que nos encontramos en las tiendas cada vez se parecen más los unos a los otros y poco a poco van perdiendo el sello distintivo que aportaban las variedades de uva locales. ¿Quieres beber una "cabernet sauvignon" y qué haces? Chileno o español? Australiano o italiano? Portugués o sudafricano? Californiano o francés? Francamente, poco hay de valor añadido en este gallinero cada vez más lleno de gallos obcecados en hacer lo mismo.

Otro artículo curioso e ilustrativo sobre la cuestión de las uvas locales es el publicado bajo el título de Variedades no tradicionales en el blog Charla sobre vinos. De forma gráfica en él se explica cómo Argentina está dando sus primeros pasos en el cultivo de nuevas variedades (nebbiolo, petit verdot, verdelho, pinot noir, pinot gris, caladoc, etc.) al margen de las "tradicionales" afirmando que "incursionar en el mercado con variedades no tradicionales, es una manera de diferenciarse". Todo indica que la afirmación es acertada pero es difícil, al menos para un europeo, entender plenamente el significado de "variedad tradicional", si es lo mismo que variedad propia o local, en qué mercado pretendes diferenciarte (local-global)... Vaya, que me cuesta creer en la "cabernet sauvignon" o la "merlot" como variedad tradicional argentina, al menos si nos ceñimos a la definición de tradicional que de una forma más o menos genérica todos compartimos. Si lo de "diferenciarse" es adoptar nuevas variedades para ampliar tu gama de productos en el mercado interno argentino, pues sí, lo creo, pero a nivel global cuesta comprar la idea.

Todo esto me lleva a pensar en el perfil monocorde y aburrido de los vinos del Nuevo Mundo. Unos tintos, en su mayor parte, elaborados con media docena de variedades y cuyo éxito (salvo en contadas ocasiones) está relacionado con la aparición de un pequeño grupo de "mediadores" (periodistas especializados, críticos de vino, sumilleres mediáticos, etc.) que dictan sentencia sobre la excelencia o falta de ella del vino y que además son capaces de cuantificarla numericamente en forma de notas. Asunto discutible todo él por la falta de rigor, por la ausencia de un método científico que valide las apreciaciones organolépticas y, sobretodo, las puntuaciones que acompaña a cada uno de los productos. Mejor no entrar en este asunto por no llevar a ninguna parte...

Perdido enmedio de estas disgresiones me gustaría compartir el placer que porporciona beber una "cariñena blanca", variedad minoritaria donde las haya. Se localiza mayoritariamente en la provincia francesa del Languedoc-Roussillon pero todavía quedan pequeños viñedos en el norte de Girona, sobretodo en el Ampurdán. Hasta hace unas semanas sólo la había probado en contados ocasiones, como el Masia Carreras, producido por Celler Martí Fabra, un blanco fementado en barrica con un 40% de "carinyena blanca", 30% "carinyena rosada" junto a un pequeño porcentaje de "garnatxa rosada" y "picapoll". También recordaba el Nívia (80% garnatxa blanca, 20% carinyena blanca) , un blanco fermentado durante 5 meses en barricas de roble Allier, producido por Vinyes i Celler Mas Llunes, así como un rosado difícil de encontrar, llamado Blanc de Roig (80% lledoner roig, 20% carinyena blanca) de la pequeña bodega Setzevins situada en l'Espolla. Aprovechando un fin de semana en Perpignan he podido hacer acopio de algunos vinos de esta variedad e ir dando buena cuenta de ellos.

La mayoría de los vides de "cariñena blanca", unas 1000 hectáreas, se reparten en pequeñas plantaciones en la provincia francesa del Languedoc-Roussillon. Su producción es muy limitada, raramente supera las 3000 0 4000 botellas, y hasta hace unos poco años no gozaba de buena reputación entre los viticultores que reservaban su uso al ensamblaje con otras variedades para producir frescos y sencillos blancos del país. Unos pocos productores han sabido reconocer las posibilidades que ofreces y han apostado por ella. Entre los más interesante encontramos a Domaine Le Conte des Floris que produce La Lune Blanche, un potente monovarietal con 12 meses de barrica, y la popular bodega Mas Cremat que hace lo propion Les Balmettes, un sencillo, fresquísimo y baratísimo Vin de Pays des Côtes Catalanes con un 60% de "carignan blanc" junto a "macabeu" y "grenache blanc". En el departamento de Hérault se encuentra buena parte de esta uva. La bodega Domaine la Grangette produce un excelente blanco básico con la variedad a un excelente precio, disponible en grandes centros comerciales. Domaine du Pas de l'Escalette es otro de los buenos productores con su ambicioso Les Clapas, un blanco racial y elegante en el que la "cariñena blanca" está ensamblada al 50%-50% con la no menos inédita "terret bourret".

El vino de este post, Domaine des 1000 Roses Carignan Blanc 2006, se ha mostrado intenso en todas sus fases, muy marcado por la crianza y con capacidad para evolucionar en unos cuantos años en botella y acabar de pulirse y conjuntarse con la barrica. Tiene una gran personalidad y en poco recuerda su procedencia fruto de una mutación de la "cariñena tinta". Su precio, unos 11 euros lo sitúan en un lugar preferencial para entrar en contacto con esta variedad que de seguro dará de hablar en unos años. Para no perdérsela...

Nota de cata:
Precioso color amarillo limón, reflejos verdosos y dorados, muy limpio y brillante, finas lágrimas.

Nariz limpia y de buena intensidad con un claro predominio inicial de la barrica que aporta notas tostadas y unas acentuadas notas especiadas (anises estrellados, hinojo, heno seco). Se abre con un poco de oxigenación suavizándose hacia notas avainilladas y de coco. Conjunto con personalidad, de enorme franqueza. Evoluciona con rapidez hacia notas acompotadas de fruta (naranja amarga, pétalos de rosa) junto a cítricos dulces y auvados. La fruta siempre en segundo plano, recordando a la macabeo (mondadura de peras, manzanas horneadas).

En boca es dónde mejor se expresa. Muy seco. Entrada suave, redondo, equilibrado, con un tacto aterciopelado y acariciante. La estructura es firme, con una acidez intensa y bien compensada gracias a las finas notas amargosas que nos trae la barrica, con estimulantes y discretos tostados, ahumados y ligerísimo lácteos. Tiene una interesante acidez cítrica a la que se suman las notas ahumadas y afrutadas. Final intenso y especiado, con sensaciones de pimienta blanca y balsámicos (hierbas aromáticas, anises). Personalísimo, elegante, diferente a casi todo.

Nota personal: 16/20
Relación calidad precio: Muy buena
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martes, 15 de julio de 2008

Joncaria Moscat Barrica 2003

Vino: Joncaria Moscat Barrica 2003
Origen: D.O. Empordà (Girona, Catalunya, España)
Productor: Pere Guardiola
Variedades: 100% moscatel de alejandría
Alcohol: 12.5% vol
Precio: Entre 7 y 10 euros
Enlace de la bodega: www.pereguardiola.com
Más información: Vendimia manual. Corta maceración en frío previo despalillado de la uva. Sangrado del mosto flor, la fermentación se realiza lentamente a baja temperatura (15-16 grados) en barricas de roble francés Allier de 300 litros. La fermentación alcohólica termina a finales de octubre dando el inicio a la crianza sobre lías finas que se prolongará hasta los últimos días del mes de marzo de 2004. Embotellado a primeros de mayo.

No hay lugar más antiguo en la Península Ibérica donde se cultive la vid que en la actual Girona. Hace más de 2.500 años que los griegos pisaron sus costas y trajeron las vides para hacer de la viticultura una manera de vivir y de entender la vida. Desde entonces la elaboración del vino es parte ineludible de la cultura local.

La reconversión emprendida por la D.O. Empordà no se limita únicamente al cambio de nombre. Sobretodo se observa en la renovación de usos adoptados por sus viticultores, que personalmente creo que son de lo más interesante y merecen de nuestra confianza. En el campo de los tintos se ha optado por las variedades internacionales (cabernet sauvignon, merlot, syrah) obteniendo vinos de bella factura, algo tánicos en sus primeros años pero con una magnífica capacidad de madurar en botella y pulirse. Hasta aquí todo correcto, salvo que se están echando a perder las tradicionales "garnachas" locales y unas "cariñenas" excepcionales y sin parangón que podrían dar vinos enormes. Enmedio de este desierto hay que agradecer la labor del Grupo Oliveda que sigue produciendo un superlativo monovarietal de "carinyena" bajo el nombre de Finca Furot; un tinto crianza de 18 meses en barrica que no hay que perderse, por menos de 6 euros y que pasa por ser de las últimas 100% cariñena producidas en nuestro país, y si contáis cuántas se elaboran os daréis cuenta que muy pocas .

Sin embargo, lo que rodea a la producción de blancos debe ser medido con otra vara. La apuesta de las bodegas se ha centrado en buscar un modelo propio, original, que refleje la personalidad de sus viñedos y sus variedades. Afortunadamente no ha cuajado la manida fórmula de producir blancos fermentados en barrica, principalmente de "chardonnay" sin nada que aportar y que podrían ser elaborados en cualquier otro lugar del mundo (y seguramente mejor). El buen hacer de estos agricultores ha optado por centrarse en vinos más interesantes, elaborados en su mayoría con "garnatxa blanca" que proporciona un perfil muy fresco y ligeramente vegetal. También se han realizado algunos ensayos para recuperar variedades locales casi desaparecidas. Ejemplos de esta labor son el Masia Carreras, un blanco fementado en barrica, que incluye unas inéditas "carinyena blanca" y "carinyena rosada" junto a un pequeño porcentaje de "garnatxa rosada", así como el recién estrenado Perafita Blanc, un blanco elaborado con un 91% de "picapoll".

Resulta curioso el lugar que ocupa la variedad "moscatel" en todo este asunto. Tradicionalmente ha sido destinada a la elaboración de mistelas, y en este rincón del país incluso menos, pues se ha optado de forma mayoritaria por las garnachas (blanca, tinta o rosada) como base para los dulces, tal y como sucede un poco más al norte en Banyuls o Maury. En estos últimos años unas cuantas bodegas han optado por vinificar en seco la "moscatel" y los resultados les están dando la razón. Los caldos muestran una inesperada capacidad de envejecimiento con un perfil elegante, que va ganando en complejas notas minerales y de hidrocarburos, alejadas de los auvados de los que hace gala esta variedad. Si hay interés en profundizar un poco más es necesario probar el Flor d'Albera fermentado en barrica, siempre que lo puedas encontrar, lo que no es nada fácil.

Nota de cata:
Dorado viejo, con cierta sensación de grosor, brillante con pequeños precipitados.

Nariz de fuerte intensidad con un marcado carácter de la crianza (tostados suaves, torrefactados) y profusión de elementos reducción. Sobresalen unas sugestivas notas de ceras, incienso, membrillo, acacia, junto con una fruta blanca madura. De fondo aparecen toques de hidrocarburos, minerales, a las que se van sumando anises, cereales, heno seco... Ha sabido envejecer con mucha elegancia. Conjunto lleno de detalles. Diferente.

En boca es grueso, de entrada suave y pulida, todo muy integrado. Hay una interesante cantidad de fruta blanca madura y pulpa reducida, con una suave acidez que aporta elegancia a un conjunto plenamente acoplado. Siguen las notas de ceras, con un desarrollo en botella muy interesante. Está en un momento dulce, casi a punto de comenzar a echarse a perder pero aún no, muy interesante.

Nota personal: 15.5/20
Relación calidad precio: Muy buena
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jueves, 3 de julio de 2008

Finca Renardes Blanc Coupage 2007

Vino: Finca Renardes Blanc Coupage 2007
Origen: D.O. Penedés (Catalunya, España)
Productor: Parató Vinícola
Variedades: 60% xarel·lo, 25% macabeu, 10% parellada, 5% chardonnay
Alcohol: 12% vol
Precio: Entre 4 y 6 euros
Enlace de la bodega: www.parato.es
Más información:

La historia de la familia Elías y su relación con la viticultura ilustra los cambios y transformaciones que experimentó la ciudad de Barcelona a finales del siglo XIX y principios del XX. En aquellos años la familia poseía viñedos en las faldas de la montaña de Montjuïc, en pleno corazón de Barcelona, como buena parte de la población autóctona que compaginaba profesiones urbanas con el trabajo en el huerto para completar la dieta familiar. Y es que el cultivo agrícola y de la vid se escampaba por toda la geografía urbana ocupando sembrados y tierras de labranza entre los municipios independientes de la comarca del Barcelonés.

Esta situación se acabó con el crecimiento urbanístico de finales del XIX que se mantendría imparable hasta los años 20 con la anexión por parte de Barcelona de las villas de Sants, Les Corts, Sant Andreu, Gràcia, etc. La llegada en tropel de población del resto del país provocaría la construcción masiva y la desaparición de las antiguas viñas de "pansa blanca" y "garnatxa" de los actuales barrios de Horta y Sarrià. Con esto se ponía fin a más 2.000 años de viticultura ininterrumpida, una tradición que perduró incluso durante la dominación musulmana de la ciudad del siglo VIII. Los populares graneles y mistelas producidos con aquellas vides son un recuerdo a punto de desaparecer junto con la generación que vivió la guerra civil.

Fue a mediado de los años 30 que la tradición vitivinícola de los Elías se vio truncada. La muerte del cabeza de familia y la inestabilidad política de la época provocó la pérdida de algunos viñedos y llevo al abandono de la producción de vino. Esta actividad no sería recuperada hasta 1975 cuando se decidió recuperar el oficio familiar al afincarse en El Penedès y poco a poco ir comprando pequeñas fincas. En este momento, la bodega controla 94 hectáreas de viñedos con los que elabora desde jóvenes y frescos vinos blancos del años hasta cavas de larga crianza.

La llegada de los calores del verano es la excusa perfecta para probar las nuevas añadas de Parató Vinícola. Me gustan especialmente sus cavas y vinos blancos por su franqueza y por un carácter mineral difícil de explicar. Este "Finca Renardes Blanc Coupage" es uno de los mejores ejemplos de blanc de blancs producido en todo El Penedès, y no es poca la oferta. Como la mayoría de ellos está elaborado con las variedades tradicionales del cava (xarel·lo, macabeu y parellada) junto a un inapreciable porcentaje de "chardonnay" pero los resultados finales están por encima de la media. La bodega ha hecho una clara apuesta de calidad y no ha reparado en gastos: botella troncocónica pesada, cuidada etiqueta, y sobretodo, la sensación de estar ante un vino mimado por sus elaboradores. Si a esto le sumamos que cuesta menos de 4 euros, la cuenta no falla, estamos ante una apuesta segura.

Nota de cata:
Amarillo pajizo, casi transparente, reflejos verdosos.

Aromas de media intensidad formando un conjunto de claro signo afrutado. Predomina la pulpa de fruta blanca (melón sobremadurado, chirimoya, pera blanquilla) y los apuntes exóticos (piña, lichis, auvados, kiwi) junto a unas poco habituales notas de monte (anises estrellados, heno seco, tilo) que van ganando protagonismo poco a poco hasta imponerse en primer plano. El conjunto es suave y fresco, juvenil, con un claro atisbo de mineralidad de fondo que también se va remarcando hasta definir el carácter del vino, se agradece... aportando unas dosis de complejidad para nada esperadas (pechina, nácar, pesca, polvorilla). Muy agradable.

En boca es suave y muy fresco gracias a una acidez excelente que se ve acompañada por notas cítricas y levemente mentoladas (hierbabuena). Conjunto sabroso, con suaves notas avainilladas de fruta blanca y de hueso madura (manzana, pera, ciruela claudia). Final prolongado por su acidez cítrica, seco, con apuntes amargosos a hierba fresca. La mineralidad aporta notas metálicas marcadas. Interesante.

Nota personal: 14/20
Relación calidad precio: Muy buena
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lunes, 23 de junio de 2008

Viña Alarba 2007 Blanco

Vino: Viña Alarba 2007 Blanco
Origen: D.O. Calatayud (Zaragoza, España)
Productor: Bodegas y Viñedos del Jalón
Variedades: 100% macabeo
Alcohol: 13.5% vol
Precio: Entre 3 y 5 euros
Enlace de la bodega: www.castillodemaluenda.com
Más información: Uvas procedentes de viñedos viejos de macabeo ubicados a una altitud de 800 metros. Vendimia realizada durante la segunda quincena del mes de octubre. Fermentación en depósitos de acero inoxidable a baja temperatura.

Después de unos días dedicados íntegramente a abrir vinos italiano
s y tras unos cuartos de finales de la Eurocopa de fútbol de infarto con los "azzurri", es el momento idóneo de volver a tierras hispanas. En esta ocasión pasamos del reino de la "nero d'avola" y de la "inzolia", de la isla de Sicilia, a la patria chica de la garnacha, Aragón. Estamos en la provincia de Calatayud con el proyecto de Bodegas y Viñedos del Jalón, una ambiciosa empresa participada por las tres principales bodegas de la D.O. Calatayud (San Isidro de Maluenda; Virgen del Mar y de la Cuesta de Munébrega; y San Fabián de Mara) y el apoyo del gobierno autonómico de la comunidad autónoma. La unión de estas tres empresas les ha permitido tener bajo su control 2.250 hectáreas, un 40% de la producción total de la denominación de origen y el 50% de los embotellados.

Los viñedos están ubicados en distintos terrenos con gran diversidad de suelos y climas con una buena aclimatación de las diversas variedades cultivadas. Las tres bodegas están construidas junto a los viñedos, lo que permite que la uva llegue en perfectas condiciones para el inicio del proceso de vinificación. Cada una de las tres bodegas que forman la empresa se ha especializado. Las cavas de Munébregas con capacidad para 2.000 barricas se dedica a la maduración de los crianza; otra para producciones limitadas, vinos de autor y experimentación enológica; y otra de gran capacidad productiva para elaboración y embotellados.

El vino que tenemos entre manos, el Viña Alarba Blanco, ha sido producido por Castillo de Maluenda. A pesar de que esta bodega ha destacado en la elaboración de garnachas viejas, en la actualidad mantiene 250 hectáras de viñedo exclusivamente para la variedad macabeo. Estas uvas están plantadas en la mayor altitud posible, unos 1.000 metros aproximadamente, junto a las mejores garnachas centarias con el objetivo de aportar mayor frescura gracias a las fuertes oscilaciones térmicas entre noche y día.

Nota de cata:

Amarillo pajizo
, luminoso y muy limpio, reflejos verdosos, apariencia de cierto grosor, formando grandes lágrimas.

Nariz de poca intensidad, de carácter sencillo y austero. Asoman suaves notas cítricas y de fruta verde (granny smith, peras de san juan) junto a discretos apuntes de fruta tropical y pulpa (melón, papaya, lichis, auvados). Se va abriendo discretamente con sensaciones cercanas a la fruta de hu
eso (ciruela claudia, níspero, melocotón) y un fondo a tilo, manzanilla y aceituna verde.

En boca es grueso, seco, con una interesante y poderosa acidez cítrica que aporta frescor. Conjunto sencillo y sin complejidad aunque con suficiente nervio como para no venirse abajo. Final algo corto, alimonado, pero sin defectos.

Nota personal: 13/20
Relación calidad precio:
Muy buena
.