sábado, 21 de noviembre de 2009

Pietra Focaia Passito 2008

Vino: Pietra Focaia Passito 2008
Origen: I.G.T. Sicilia (Sicilia, Italia)
Productor: Etna Rocca D'Api
Variedades: 100% moscatella dell'Etna
Alcohol: 15% vol.
Precio: Entre 22 y 25 euros (botella de 37.5 cl.)
Enlace de la bodega: www.etnaroccadapi.it
Más información: Viñedo con una edad de 30 años ubicado en la comuna de Castiglione di Sicilia, a 500 metros de altitud, cultivado en espaldera. Uva sobremadurada en planta y vendimiada manualmente a mitad del mes de septiembre. Los racimos se dejan secar durante 40 días tras lo cual se someten a prensados suaves. Fermentación en depósitos de acero inoxidable. Producción limitada a 1.000 botellas.

La bodega Etna Rocca D'Api ofrece alguno de los más hermosos vinos sicilianos que podamos imaginar. Las claves son fáciles de imaginar: honestidad, compromiso con el entorno y respeto a la tradición vitivinícola local. Sus viñedos están ubicados en parajes imposibles donde el suelo mineral volcánico, rico en basalto, y la caprichosa climatología condiciona toda la viticultura. El sentido común se ha impuesto y la selección varietal apenas se ha modificado. Es decir, ni un sólo grano de variedades bordelesas ni plantaciones masivas de "nero d'avola" que suavicen los rústicos tintos del Etna. Sigue predominando la "nerello mascalese" y "nerello capuccio" en la elaboración de tintos así como la "carricante" y "catarratto" en los blancos. Las elaboraciones son clásicas y desacostumbradamente largas, aunque para ellas se empleen las últimas técnicas y artilugios vinificadores. Esto les permite que en ocasiones, y por respeto a sus clientes, los vinos tengan que dormir en la bodega durante unos años antes de salir al mercado, siempre en su mejor momento de consumo.

Este Pietra Focaia Passito, roca de pedernal en español, hace referencia al característico suelo mineral volcánico del viñedo donde se cultiva la "moscatella dell'Etna". Se trata de la extendida "moscatel de alejandría" en su versión siciliana, y más concretamente en el de la provincia de Catania. Una "moscatel" claramente diferenciada de la finura y elegancia de la "zibibbo" de Pantelleria pero con virtudes propias dignas de ser destacadas. Esta uva se ha ido adaptando a la proximidad del volcán Etna que dicta sus normas de forma tiránica. Hablamos de lluvias inesperadas, días brumosos, fuertes contrastes climáticos, dificultad de maduración del fruto, veranos tórridos, frío inesperado, producciones mínimas... El vino de hoy es un claro ejemplo de lo que la naturaleza nos puede ofrecer dentro de una botella. Un passito de altura, tanto en calidad como en altitud, que se ofrece sin remilgos. Su potencia y marcada acidez hace pensar en unos buenos años de guarda. Irá a más. Se echa en falta algo más de mineralidad (no alcanza las cuotas de algunos passito de las islas Lipari) pero su magnífica estructura suple con creces cualquier inconveniente.

Nota de cata:
Amarillo intenso, reflejos ambarinos, aspecto excepcionalmente grueso.

Nariz imponente, abierto, directo. Explota una bomba de fruta exótica ( que da paso a matices de fruta madura y de hueso que va ganando en protagonismo al airearse. Asoman sutiles aromas de grosella blanca, auvados, ciruela claudia, pera en almíbar, retama de olor, flores blancas, cera, miel de romero. Hay sutiles toques de crema pastelera de fondo, con apuntes de hierbas aromáticas, de espliego, mermelada de naranja inglesa, fruta escarchada... Hermoso y sin concesiones.

En boca sorprende por la concentración y su extrema viscosidad, pura miel. Tiene una magnífica acidez que contrarresta el habitual caráter dulce y almizclado de la variedad. El conjunto es fresco, alegre, frutoso, auvado, todo ello arropado con sabroso apuntes amargosos, cítricos dulces, pomelo, levemente ahumado.

Nota personal: 16/20
Relación calidad precio:
Algo caro
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