sábado, 24 de enero de 2009

Casa Primicia Gn Garnacha 2005

Vino: Casa Primicia Gn Garnacha 2005
Origen: D.O.C. Rioja (Euskadi, España)
Productor: Bodegas Casa Primicia
Variedades: 100% garnacha
Alcohol: 14.5% vol.
Precio: Entre 8 y 10 euros
Enlace de la bodega: www.bodegascasaprimicia.com
Más información: Uvas procedentes de viñedos con una media de edad superior a los 40 años. Encubado con criomaceración durante 4 días y posterior arranque de la fermentación con uso de levaduras seleccionadas. Fermentación maloláctica realizada en barrica y posterior crianza durante 10 meses en barricas nuevas de roble americano. Las botellas reposan en la bodega por un mínimo de un año antes de ser comercializadas. Producción limitada de 7.862 botellas.

La D.O.C. Rioja cuenta con un buen número de razones que le permiten seguir siendo hegemónica a nivel nacional. A sus innegables cualidades de climas y diferentes tipos de suelos hay que añadir un nutrido grupo de variedades de uva plenamente adaptadas al entorno que al ser vinificadas proporcionan vinos de calidad. No se trata tan sólo de la omnipresente "tempranillo", como sucede en la Ribera del Duero o en Toro. Las variedades clásicas "garnacha", "mazuelo" y "graciano" son capaces de dar cada una individualmente, al margen de los ensamblajes de toda la vida, vinos llenos de personalidad y encanto, con rasgos distintivos, personales y que expresan la parcela de la que provienen, si el verano fue cálido o frío, si hubo lluvia en septiembre, si el fruto acabó de madurar... Estas sí que son cualidades tangibles que permiten pensar que todavía hay mucho recorrido por andar en el marco de Rioja y grandes posibilidades de entrar con fuerza en el segmento de vinos monovarietales que tanto éxito tienen en el mercado internacional. Hablamos de casos como el de la última apuesta de Bodegas Casa Primicia que acaba de lanzar 4 tintos monovarietales con las cepas autóctonas riojanas, el primero de ellos es el Gn Garnacha 2005 que ocupa este post.

La bodega está viviendo un periodo de cambios en todos los sentidos. Lo primero ha sido el cambio de nombre, pasando del clásico Bodegas Primicia a Bodegas Casa Primicia. Para afianzar la seña de identidad de la marca se rehabilitado el edificio medieval más antiguo de la ciudad amurallada de Laguardia, la Casa Primicia, convirtiendo los arcos del portalón en su tarjeta de presentación. En este edificio civil la iglesia cobraba los diezmos y las primicias, impuesto que obligaba a los siervos a pagar una décima parte de la cosecha y los primeros frutos. Este histórico edificio está considerado como la primera bodega de la Rioja Alavesa donde se elaboró vino en la Edad Media. Actualmente aún se conservan los cuatro lagares de piedra de sillería originales así como los primitivos calados; una red de galerías clandestinas interconectadas a 8 metros de profundidad donde se refugiaban los primeros pobladores de la fortaleza. Estos calados han sido rehabilitados para la guarda de las barricas y de los botelleros gracias a sus perfectas condiciones de temperatura y oscuridad.

Las vides con las que se elaboran los vinos de Casa Primicia proceden únicamente de fincas diseminadas por la Rioja Alavesa. Cuentan con un total de 53 hectáreas de viñedos propios a las que hay que sumar 80 más aportadas por viticultores locales con clos que colabora la bodega desde hace años. Sus fincas se pueden encontrar desde Cercadilla, a pie de valla con Bodegas Marqués de Riscal en la localidad de Elciego, pasando por parcelas en Oyón y Elcampillar, hasta la mayoría de los viñedos situados en la villa de Laguardia, bien a las faldas de la imponente Sierra Cantabria o diseminados en los alrededores de la laguna de Carravalseca, con los viñedos de Vallovera y los Monjes. La finca de Carravalseca sigue siendo la más representativa de todas las posesiones de Bodegas Casa Primicia. En ella hay una dedicación casi en exclusiva a la "tempranillo" riojana que se ve acompañada de sus vides hermanas recuperadas de "tinto fino" de la Ribera del Duero y "tinta de toro" centenaria que sobrevivió afortunadamente a la plaga de la filoxera a finales del siglo XIX.

Este Casa Primica Gn Garnacha es toda una sorpresa mostrando una enorme personalidad desde su primera añada. Un tinto festivo, bien elaborado, al que hay que prestar atención desde su apertura y darle la oportunidad de un par de horas de guardar para que se equilibre. Muestra un perfil de "garnacha" riojana plenamente satisfactorio, sin la opulencia ni calidez de otras zonas vinícolas españolas pero arropada por el terruño y la frescura riojana. Creo que han acertado plenamente con este tinto. Probado con unos caracoles con conejo, y una picada catalana con ñoras, se ha mostrado simplemente pletórico.

Nota de cata:
Cereza granatoso de media capa. Limpio y brillante con un mayor nivel de pigmentación de lo que se intuye a simple vista. Lágrimas finas, permanentes, de lento recorrido.

En nariz se muestra franco, limpio y de media intensidad. Tiene una buena expresión varietal, sin excesos de extracción, más bien goloso y maduro. Predomina una fruta roja fragante aunque acompotada, casi licorosa, que nos trae inicialmente los madroños, la frambuesa. De fondo está la barrica nueva, nada clásica y sin dejes amaderados, que da recuerdos de galleta maría, algo de vainilla, especias blancas. Al oxigenar gana en concentración, tinta china, palodul, regaliz.

En boca es algo grueso, con un entrada suave y acariciante contrastada por su sequedad. Más concentrado de lo que daba a entender inicialmente, tiene una muy grata concentración de fruta roja madura (fresones), sabroso y goloso con apuntes de la madera cremosa. Los taninos aún por acabar de pulir pero en buen camino, sensación de sequedad, con apuntes balsámicos de fondo y un apunte mineral, parecido a los hidrocarburos. Final intenso, especiado, goloso, muy grato de beber.

Nota personal: 16/20
Relación calidad precio: Muy buena
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