jueves, 18 de diciembre de 2008

El Chaparral de Vega Sindoa 2006

Vino: El Chaparral de Vega Sindoa 2006
Origen: D.O. Navarra (Navarra, España)
Productor: Bodegas y Viñedos Nekeas
Variedades: 100% garnacha
Alcohol: 14% vol.
Precio: Entre 9 y 12 euros
Enlace de la bodega: www.nekeas.com
Más información: Viñedos de viñas viejas de garnacha con una edad comprendida entre los 60 y 100 años. Suelo localizados en las pendientes más pobres de las zonas altas del valle de Nekeas. Despalillado total, maceración de 25 días, 5 de estos en frío, fermentación alcohólica con levaduras propias y fermentación maloláctica en barrica. Crianza de 8 a 10 meses en barrica nueva de roble francés (50%) y americana de un sólo vino (50%) con frecuentes trasiegos.

Viñedos Nekeas nace a principio de los años 90 fruto de la unión de diversas familias productoras de vinos del municipio de Añorbe, en la merindad de Pamplona; a 20 quilómetros al sur de la ciudad. En la actualidad controla más de 220 hectáreas de viñedos diseminados por todo el valle de Nekeas, localizados en múltiples parcelas con todo tipo de variedades (chardonnay, viura, moscatel, tempranillo, cabernet, merlot, garnacha) junto a otras experimentales (syrah, malbec, viognier). Sus vinos tienen un claro carácter internacional por lo que no es de extrañar que las ventas estén orientadas en tres cuartas partes al mercado extranjero.

Las vides de" garnacha" con las que se elaboran el Chaparral de Vega Sindoa son las menos productivas de la finca y personalmente creo que las de mayor interés. Afortunadamente se han ido salvando de los arranques de las últimas décadas debido a su antigüedad y al hecho de que el suelo sobre el que se hayan es tan pobre que resulta impracticable para cualquier otro tipo de agricultura. Estas viejas cepas navarras se encuentran situadas en la franja limítrofe con los bosques autóctonos de chaparros (pequeñas encinas típicas de la región), lo que ha acabado dando nombre al vino.

El Valle de Nekeas es uno de esos lugares donde el sentido común indica que no debería practicarse el cultivo de la vid. Sus viñedos se cuentan entre los más al norte de la península ibérica y las condiciones climatológicas son extremas. Sin embargo, y gracias a un capricho de la naturaleza se ha podido desarrollar una viticultura de calidad. La Sierra del Perdón, una sierra montañosa de entre 800 y 1000 metros de altitud, ejerce su influencia protegiendo los valles en invierno de los fríos vientos pirenaicos y creando un cálido y seco ambiente en verano.

Las influencias climatológicas son diversas. En el valle se combinan características climáticas atlánticas (70 km del Océano Atlántico) y mediterráneas (que asciende por el valle del Ebro). El verano acostumbra a tener una corta duración y las noches se hacen muy frescas. La fuerte insolación diaria y la prolongada maduración de las uvas que no sufre los rigores de un tórrido final estío favorece la concentración de aromas y sabores de los vinos que ahí se producen. Con estos argumentos la bodega Nekeas ha comenzado a diversificar su actividad vinícola y ha optado por la elaboración de aceite de oliva virgen. En los últimos 3 años se han plantado 180 hectáreas de olivos de las variedad "arbequina" y de la local "arróniz", lo que permitirá acogerse a la Denominación de Origen Protegida Aceite de Navarra.

El Chaparral de Vega Sindoa es uno de esos pocos vinos que parece estar por encima de las añadas, de los veranos calurosos o de las lluvias en septiembre... Lo suyo es regularidad y un carácter gozoso fuera de toda duda. En él se citan las mejores características de una "garnacha" navarra (frutosidad, acidez, potencia aromática, frescor) a lo que se añade lo inmaterial: ese terruño aromático, medio mediterráneo y medio pirenaico, ese recuerdo a la trufa y el níscalo, los pedregales y la tiza. De todos los vinos producidos por Nekeas, éste es mi preferido. Es una lástima que la "merlotización" en la que se encuentra la D.O. Navarra haya arriconado los viejos viñedos. Este Vega Sindoa nos enseña que no hay que ir a Burdeos para encontrar buenas variedades de uva. Se encuentran en casa y son de "garnacha".

Nota de cata:
De color picota violáceo, capa media-alta muy brillante. Borde cardenalíceo, luminoso, lágrima tintada.

Aromas de fuerte intensidad, perfumado, evocador y apetecible. Tiene una extraordinaria expresión varietal de una garnacha agradecida, levemente abocada y desbordante de fruta fresca y frutos del bosque maduros (cerezas picotas, frambuesas, moras madroños, fresones). El roble muy bien puesto aportando algo similar a los aromas especiados del hollejo, cremosos y suaves tostados que respetan la expresión frutal. De fondo encontramos una limpia expresión del terruño, a monte umbrío, hojarasca, humedad (trufa, rábanos, champiñones) y un toque especiado del hollejo, con sensaciones resinosas.

En boca es amplio y sabroso, expresivo, equilibrado, redondo. Como en nariz se presenta algo dulzoso y decididamente afrutado pero con una estructura envidiable y una marcada acidez que contrarresta cualquier exceso goloso. Mucho nervio y mucha fruta roja madura con un curioso toque cálido de calidad, a sirope. Los taninos son frutales y suaves. Un vino gozoso y festivo, con mucha expresión de uva vieja y de terruño. Final notable, especiado, frutoso.

Nota personal: 16.5/20
Relación calidad precio: Excelente
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