miércoles, 17 de diciembre de 2008

Ijalba Graciano 2004 Crianza

Vino: Ijalba Graciano 2004 Crianza
Origen: D.O.C. Rioja (Logroño, España)
Productor: Viña Ijalba
Variedades: 100% graciano
Alcohol: 13% vol.
Precio: Entre 8 y 11 euros
Enlace de la bodega: www.ijalba.com
Más información: Viñedos regidos en forma de cultivo clásico con conducción en vaso. Alta densidad de plantas por hectárea con una limitada producción por cepa sobre un suelo poco profundo y pobre. Elaborado según la normativa de cultivo ecológico, sin uso de los herbicidas, ni abonados químicos, ni productos fitosanitarios sintéticos. Selección en mesa de la uva a su llegada a la bodega. Fermentación de la uva sin raspón y estrujada en depósitos de acero inoxidable con control de temperatura. Estabilización por frío y filtración amicróbica. Criado durante 12 meses en barrica de roble y 12 meses más de reposo antes de ser comercializado. Presentado en botella "anti-uve", de doble espesor, con cápsula de estaño.

El nivel de calidad medio de los vinos de Rioja sigue siendo muy alto y nada dejar entrever que su estatus en España vaya a ser cuestionado en los próximos años. Y es que las zonas productoras emergentes lo van a tener muy difícil para escalar posiciones y ponerse a la par de esta zona vinícola. Muchas son las razones de esta hegemonía. El viñedo inscrito en el marco regulador de Rioja constituye un territorio de excepción con múltiple terruños llenos de personalidad gracias a sus diferentes suelos y climas así como a una limitada pero excelente selección de variedades de uva autóctonas de calidad plenamente adaptadas al entorno. Existe un heterogéneo conjunto de bodegueros unido por la búsqueda de la excelencia que antepone el compromiso con su trabajo a las modas y a los grandes creadores de opinión estadounidenses. Sus vinos gozan de prestigio, tienen un estilo propio que los consumidores reconocen y que en muchos casos exigen.

Los tintos de Rioja están en plena forma y siguen sorprendiendo con sus propuestas. Los clásicos Gran Reserva de toda la vida han dado paso a vinos de autor en los que se impone la búsqueda del terruño y la expresión más pura de la parcela. Es habitual encontrarse a enólogos desplazándose por las comarcas buscando la ladera más improductiva, los suelos más pobres y pedregosos, las viñas centenarias o los tradicionales bancales de vidau. Aunque la "tempranillo" sigue siendo la enseña de la D.O. ya no es la única ni disfruta de su antigua hegemonía. Día a día aparecen nuevas marcas y bodegas que apuestan por rescatar viejas vides de "garnacha" o "graciano" para elaborar vinos singulares y diferentes a los que conocíamos hasta ahora. Lo mismo sucede con un pequeño grupo de monovarietales de "mazuelo" que poco a poco se están abriendo paso y que pueden llegar a revolucionar el concepto que la mayoría de aficionados al vino tienen de esta variedad de origen aragonés.

Viña Ijalba ha sido uno de los artífices de esta puesta al día de la D.O. Rioja. La empresa nace en 1975 como proyecto personal de Dionisio Ruiz Ijalba, industrial riojano dedicado a la minería a cielo abierto y a la extracción de gravas. La actividad económica desarrollada por su compañía dejaba a su paso un terreno pobre, rocoso y con pocas posibilidades agrícolas debido a su escasa profundidad. Después de estudiar las posibilidades de reactivar la actividad económica de estas zonas y tras consultar con varios asesores enológicos Ruiz Ijalba decidió probar suerte y comenzar a plantar sus primeros viñedos en Villamediana de Iregua (Logroño) sobre minas a cielo abierto.

La inquietud por innovar es una de las características que definen el día a día de Viña Ijalba. En 1994 adaptaron a los métodos de cultivo ecológico las más de 80 hectáreas de viñedos de las fincas de Logroño, San Vicente de la Sonsierra y Valle del Najerilla. Un año más tarde su monovarietal de "graciano" fue el primero en embotellarse en La Rioja. Los buenos resultados obtenidos con esta variedad han dado sus frutos y en la actualidad no hay bodega que se precie que no tenga en proyecto de estudio o ya en el mercado un tinto de "graciano" que prestigie su cartera de productos (Abel Mendoza, Amaren, Solar de Samaniego, Contino, Valserrano, Casado Morales, Allende, Viña Herminia). Además, la bodega ha invertido grandes sumas en integrar el concepto de sostenibilidad a sus instalaciones. Para ello han edificado una vanguardista bodega que ha adoptado los más modernos sistemas de depuración de aguas residuales y de reciclaje. En los últimos años ha estado colaborando en diversos proyectos de I+D con la Universidad de La Rioja en el trabajo con variedades locales minoritarias. Fruto de estas inversiones se han podido recuperar 2 hectáreas de "maturana blanca" y "maturana tinta" con los que se han elaborado sendos vinos a partir del año 2001 y 2002 respectivamente.

La principal virtud de este Ijalba Crianza es su capacidad para expresar todo el carácter de fruta fresca y la alegría de la "graciano". Sorprende por su exhuberante juventud a pesar de tratarse de un 2004 y lo poco que le ha afectado estos años de guarda en botella. No muestra nada de evolución prematura y conserva una frutosidad fuera de lo habitual. En muchas cosas podría pasar por ser un tinto roble con una crianza mínima. De todos los "graciano" riojanos éste es el más joven y fácil de beber. Ha renunciado a mayores dosis de complejidad y a una larga crianza para mantenerse como en el momento de ser embotellado. Una gozada a un precio más que asequible.

Nota de cata:
Intenso color cereza violáceo oscuro, brillante, reflejos rojizos y azulados, borde granatoso rojizo.

Aromas de buena intensidad con una desbordante expresión varietal. Encontramos un tinto de estilo juvenil y desenfadado gracias a una gran cantidad de fruta negra y roja, con un leve toques asilvestrado a fruta del bosque (bayas, fruto del saúco, endrinas, zarzal). Gana en potencia con fragantes notas de flores, lilas, geranios, y unos finísimos balsámicos de fondo. La crianza prácticamente no se entromete en ningún momento, aportando tímidas notas tostadas y algo de cacao. Muy buen ejemplo de barrica.

De cuerpo medio, fresco, con una marcado acento frutal y una excelente acidez que hace entrever un largo recorrido en botella. Alegre, sabroso, con mucha fruta roja joven y bayas. Marcado varietal, le sobra personalidad.

Nota personal: 15/20
Relación calidad precio: Muy buena
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