domingo, 29 de junio de 2008

Fino Tío Pepe

Vino: Fino Tío Pepe
Origen: D.O. Jerez (Andalucía, España)
Productor: González Byass
Variedades: 100% palomino fino
Alcohol: 15% vol
Precio: Entre 2 y 3 euros (botella 37.5 cl.)
Enlace de la bodega: www.bodegastiopepe.com
Más información: Uva procedente de los viñedos de la tierra albariza, a las afueras de la ciudad, en la zona de Jerez Superior. Vendimia manual efectuada durante las primeras semanas de septiembre. Fermentación en depósitos de acero inoxidable. Selección de los mostos y posterior encabezamiento con alcohol vínico hasta alcanzar los 15 grados de alcohol. Criado en soleras de roble durante un periodo aproximado de 4 años.

Domingo 29 de junio, ha llegado el gran día de la final de la Eurocopa entre Alemania y España. Estamos a 32 grados después de una jornada de playa y calor. Antes de comer descorchamos (si se puede llamar así al tapón de rosca) una media botella de Fino Tío Pepe, bien fría, casi helada, y el resultado no puede ser mejor. Es difícil ser imparcial con un vinazo como este. Muestra pureza en todas las fases de cata, sin venirse abajo en ningún momento, con un carácter cambiante pero con una enorme solidez. Un vino con mayúsculas.

Pocas cosas son más reconocibles como icono de la cultura andaluza, y por extensión de la española, que la silueta de Tío Pepe. Desde hace años es símbolo indivisible en Madrid de la Puerta del Sol (con ese "Sol de Andalucía embotellado") y su efigie con el sombrero de cordobés y la guitarra es todo un clásico de la grandeza jerezana a nivel mundial. Aunque mis gustos deportivos van por otros derroteros, estoy seguro que con 11 Tío Pepe la selección española de fútbol ganaría mundiales, europeos y cualquier cosa que se propusiera.

Creo que se trata de uno de los blancos con mejor calidad-precio del mundo, y más aún si se compra en formato de media botella (ideal por tamaño para finiquitar la botella de una tacada entre dos personas, y todo ello por 2.79 euros en supermercados Carrefour). Estamos sin lugar a dudas ante una joya de la viticultura mundial, un vino para degustar bien frío y no dejar ni un culito. Lo acompaña todo, desde una escalibada catalana a un buen jamón ibérico, pasando por unos calamares a la romana, aunque su auténtica dimensión se encuentra a copa suelta. Si Tío Pepe jugara al fútbol sería un driblador fantasioso, jugaría en la banda izquierda o derecha, con todo el recorrido posible, la tocaría con los dos pies indistintamente, sería un goleador y daría juego a todos sus compañeros. Un grande.

Nota de cata:
Amarillo pajizo, muy pálido, apagado.

Nariz intensa, finísima, limpia y hermosa, con mucha expresión de fino clásico. Las primeras sensaciones son de frutos secos y almendra amarga, gana en salazón, yodados, brisa marina, con gran poder de evocación... El conjunto es integrado, contundente, lleno de notas aceitunadas (hueso de manzanilla), ramaje de olivos, salinos, flor, levaduras, y un curioso apunte de fruta blanca madura. El alcohol ni se siente escondido bajo tantos detalles. Elegantes apuntes avainillados de fondo que aportan una nota de elegancia. Al ganar en temperatura también lo hace en suaves tostados.

En boca es seco, sequísimo, de medio cuerpo (aunque se hace más grueso con mayor temperatura), con un ataque inicial cortante. Sorprende por su frescor, por la salinidad, sabroso, con un final interminable al que se suman notas amargosas, cítricas y especiadas de enoooorme calidad. Excelente recorrido, con frutos secos y un toque de mediterraneidad (hierbas aromáticas, pesca) que envuelven el conjunto, junto a notas de fruta madura reducida. La finura y la elegancia son los rasgos definitorios de este fino jerezano. Inolvidable.

Nota personal: 18/20
Relación calidad precio:
Inmejorable

Lo mejor: El vino mismo, su ridículo precio, la fiabilidad de la marca.

Lo peor: Nada
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jueves, 26 de junio de 2008

Kavaklidere Öküzgözü 2004 - Viniterraneum con Turquía

Vino: Kavaklidere Öküzgözü 2004
Origen: Elazığ (Este de Anatolia, Turquía)
Productor: Kavaklidere Şaraplari
Variedades: 100% öküzgözü
Alcohol: 13.5% vol
Precio: Entre 15 y 20 euros
Enlace de la bodega: www.kavaklidere.com
Más información: 12 meses de crianza en barricas de roble francés.

Miércoles noche del 25 de julio, fútbol con amigos y algunos vinos en la nevera para "regatear" los primeros calores del verano. Semifinales de la Eurocopa de fútbol, Turquía juega con Alemania. Viniterraneum no puede ser imparcial, está con los turcos. No es que haya nada personal contra los alemanes ni que comparta la antipatía de buena parte de mis compañeros (ni siquiera pienso que Alemania sea mal rival para una posible final) pero es que lo del Mediterráneo tiene su peso y Turquía, además de ser europea también es indiscutiblemente mediterránea. Y yo a lo mío...

El vino escogido para la ocasión fue un monovarietal de "öküzgözü" de la bodega Kavaklidere. Tanto el vino como la variedad de uva provienen de la provincia central de Elazığ, en la meseta suroriental de Anatolia, al norte de los Montes Tauro y de Siria. Se trata de una región con un clima ideal para el cultivo de las vides gracias a los suaves vientos provenientes del Mediterráneo y a los meandros y fuentes del río Éufrates que en su paso por la región refrescan el habitual clima adusto del este de Turquía.

Kavaklidere es la principal bodega privada embotelladora de Turquía, además de una de la más antigua del sector vitivinícola si excluimos a las propias del monopolio estatal. La empresa fue fundada en 1929 en la región de Ankara por un matrimonio suizo-búlgaro de ascendencia otomana. La filosofía de la bodega desde sus inicios se ha visto fuertemente influenciada por el ideario del nacionalismo turco. Ésta ha consistido en la búsqueda de los mejores viñedos y en la recuperación del legado ampelográfico otomano con el uso de variedades de uvas autóctonas como base para sus vinos, algunas de ellas prácticamente desaparecidas. No en vano, el lema de la bodega es: Vino de Anatolia con uvas de Anatolia. Como hecho anecdótico decir que entre las variedades locales podemos encontrar desde las conocidas como karasis: "kalecik karasi", "sergi karasi", "horozkarasi", "çalkarası", "adakarasi", "papazkarasi"; hasta nombres tan sugerentes y desconocidos como "bornova misketi", "boğazkere", "dökülgen", "emir", "burdur dimrit", "kabarcik" o "karasakis".

La capacidad productora de Kavaklidere no ha parado de crecer en los últimos años hasta convertirse en un monstruo vinícola. En la actualidad su producción supera los más de 20 millones de litros anuales, exportando buena parte de sus caldos al extranjero. Tiene viñedos en casi todas las áreas vinícolas importantes del país: en Tracia (la diminuta porción europea del país), Bósforo, Capadocia, Elazığ, en la costa mediterránea del Mar Egeo, etc. Su catálogo de vinos es inabarcable, con docenas de marcas que cambian de año en año, lo que impide una valoración general de sus caldos salvo en los vinos banderas de la casa, como es el caso del Kavaklidere Öküzgözü.

Aunque el consumo del vino en Turquía es residual (con apenas un litro por persona/año) se trata de un sector económico con grandes posibilidades. Factores que han provocado el aislamiento del país durante siglos son ahora los grandes motores de desarrollo. Por ejemplo, el aislamiento político con Europa y la prohibición de fermentados de la religión musulmana. La autarquía en la que ha vivido durante décadas la sociedad turca ha servido para preservar una diversidad ampelográfica sin comparación. Se calcula en algo más de 1.000 las variedades de uva que se cultivan en todo el país, siendo la amplia mayoría de ellas de carácter autóctono y sólo localizables en la Península de Anatolia. Y es que Turquía es el quinto país productor mundial de uva, con más de 700.000 hectáreas de viñedos, aunque tan sólo entre el 3% de la producción total se dedica a la elaboración de vinos. La tradición del cultivo de la viña se ha mantenido viva gracias a la fuerte demanda de las uvas pasas, tan presentes en la cultura gastronómica turca. Aún así, todavía se desconoce el potencial de las variedades locales y no se ha realizado prácticamente esfuerzo alguno en su estudio.

Otra de las bazas con las que cuenta Turquía es la gran variedad de terrenos y climas que proporciona su accidentada geografía. Se pueden producir todo tipo de vinos y de elaboraciones, desde tinos redondos y completamente maduros en las costas del Egeo hasta frágiles, hermosos y terrosos tintos en la Meseta Central de Anatolia o en el Sureste del país.

Nota de cata:
Rubí oscuro de capa media, reflejos granadinos, limpio, ribete muy amplio sin prácticamente diferencias con el menisco, formando grandes lágrimas.

En nariz se presenta algo cerrado, rápidamente se abre. Limpio y franco. Aromas de fruta roja muy madura (ciruelas, fresones, granada), especias negras, balsámicos y notas de monte (té de roca, espliego, heno seco). Hay que controlar la temperatura de servicio para que el alcohol no asome en exceso. La barrica en segundo plano aportando unos tostados suaves y apuntes avainillados.

En boca es de medio cuerpo, algo terroso y granulado en la entrada. El conjunto es levemente dulce (bollería, canela, lácteos) aunque matizado con una buena cantidad de fruta roja madura (frambuesa, cerezas, ciruelas) y una correcta acidez. A éstos se suman unas elegantes notas balsámicas (resina, cedro) y apuntes de cueros, barnices, tabaco rubio, que serían más habituales encontrar en la fase olfativa. Los taninos son suaves, acariciantes, con un cierta dosis de elegancia que se agradece. Muy fácil de beber dentro de su sencillez.

Nota personal: 13.5/20
Relación calidad precio:
Mala
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miércoles, 25 de junio de 2008

Viña Salamanca 2007 Rosado

Vino: Viña Salamanca 2007 Rosado
Origen: Vino de la Tierra de Castilla y León (Salamanca, España)
Productor: Bodegas Valdeáguila
Variedades: 65% rufete, 35% tempranillo
Alcohol: 13.5% vol
Precio: Entre 3 y 5 euros
Enlace de la bodega: www.valdeaguila.com
Más información: Rosado de lágrima elaborado con el método tradicional de "sangrado". Producción aproximada de 28.000 botellas.

La Sierra de Francia es una preciosa comarca al sur de la ciudad Salamanca. Se trata de una zona montañosa perteneciente al Sistema Central que rompe con el seco paisaje de la meseta salmantina. Posee un clima benigno, de carácter mediterráneo, con veranos secos y estaciones de tránsito templadas, lo que ha permitido desde la antigüedad la dedicación de sus gentes a la agricultura. A pesar de la limitación de la producción impuesta por el paisaje agreste, destaca el cultivo de la aceituna y la elaboración de aceite de oliva. Existen algunos ejemplares de olivos "cornicabra" y "manzanilla" que pueden llegar a superar los 1000 años. También se ha hecho famoso el cultivo de unas cerezas autóctonas de alta calidad, de la familia garrafal, que nada tienen que envidiar a las extremeñas del Valle del Jerte.

La producción del vino ocupó buena parte de la mano de obra local hasta después de la guerra civil española. Al fuerte éxodo migratorio hacia las grandes ciudades hay que sumar el tipo de propiedad y cultivo de la zona que no favorecieron la concentración: pequeñísimas explotaciones de cultivo intensivo, en zonas aisladas y montañosas. La desaparición del campesinado dejó abandonados los terrenos donde se cultivaban las variedades tradicionales, principalmente la "rufete". Durante años los antiguos viñedos en bancales sobre laderas graníticas a la largo de los valles fluviales del río Alagón fueron perdiéndose.

No sería hasta principio de los años 90, con la aparición de los tintos "Tiriñuelo" de la Cooperativa San Esteban de la Sierra, que la industria del vino volvería a renacer. Años después, la Bodega Valdeáguila se erige en ejemplo para toda la zona gracias a la recuperación de los viñedos históricos ubicados en la Sierra de Francia. Su apuesta por la calidad será una constante desde sus inicios. Para ello contrataron al enólogo catalán Joan Milà, responsable de los vinos de "Mas Comtal", "Maius" o "Vall de Baldomar". La mano de este enólogo ya se puede apreciar en un curioso caldo llamado "Alagón", en un tinto de corta crianza (50% tempranillo, 50% rufete) y en un blanco sencillo y fresco que en muchas cosas recuerda a las verdejos de Rueda.

Y es que la inquietud por mejorar parece haberse instalado en la provincia de Salamanca, y por extensión en toda la región leonesa limítrofe con Portugal. En los últimos tiempos han aparecido nuevas bodegas en la zona de Arribes como "Viñas del Cambrico" o "Ribera de Pelazas" que han sabido exprimir sus viejos viñedos de variedades tan poco habituales como la "bruñal", "juan garcía" o "bastardillo" para armar intensos y prometedores tintos. También se han desarrollado iniciativas como la celebración de ferias transfonterizas donde se pueden degustar vinos de Portugal, de Arribes del Duero y de la Sierra de Francia.

Este Viña Salamanca Rosado es uno de los mejores rosados españoles año tras año, y aún más el 2007 que ya se muestra pletórico y diría que por encima de otras ocasiones. Aunque se puede consumir sin problemas desde que sale al mercado a principio de año, necesita unos meses de maduración en botella para aposentarse. Sin lugar a dudas es un valor seguro para este verano que comenzamos. Para exprimir al máximo su potencial aromático es aconsejable no servirlo excesivamente frío.

Nota de cata:
De color frambuesa claro, levemente yodado en el borde.

En nariz es muy expresivo, con notable intensidad. Hay aromas fragantes de flores y pétalos que aportan sugestivas notas de dulcedumbre, casi lácteas, en las que aparece una fruta roja madura sin llegar a la sobremaduración ni aportando un ápice de calidez (sandía, granada, cereza en licor). Conjunto de calidad, muy agradable, amplio, perfumado con sensaciones de fruta de hueso (cerezas, nísperos), personalísimo y de gran finura.

En boca es suave, lleno, afrutado, con una buena acidez junto a notas amargosas sabrosas. La fruta es madura, la misma que hemos visto en nariz, con notas de "chuches ácidas", fresa ácida. Respecto a las primeras veces que lo probé, a principios de años, ahora se muestra más maduro y hecho, en un momento excelente de consumo.

Nota personal: 15/20
Relación calidad precio:
Excelente
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martes, 24 de junio de 2008

Viña Alarba Pago San Miguel 2004

Vino: Viña Alarba Pago San Miguel 2004
Origen: D.O. Calatayud (Zaragoza, España)
Productor: Bodegas y Viñedos del Jalón
Variedades: 70% garnacha, 30% cabernet sauvignon
Alcohol: 14.5% vol
Precio: Entre 8 y 12 euros
Enlace de la bodega: www.castillodemaluenda.com
Más información: Viñedos con una edad media de 60 años ubicados entre 700 y 1.000 metros de altitud. Parcelas situadas en laderas de pizarra y cuarcita. Vendimia manual, la "cabernet sauvignon" durante la primera semana de octubre y la "garnacha" durante la segunda. Elaboración por separado de los vinos bases hasta el ensamblaje final. Posterior crianza durante 6 meses en barricas de roble francés nuevas.

Que en los últimos años se han puesto de moda los tintos de garnacha es algo que a nadie que se mueva en el mundillo de los vinos se le escapa. Primero fueron las viejas vides del Priorat las que demostraron todo el potencial que se podía obtener de esta variedad. De seguido fueron apareciendo excelentes ejemplos de garnachas en cualquier rincón de España. El incremento de estos vinos de calidad ha conseguido que su demanda se haya multiplicado al tiempo que parece haberse desestigmatizado de la mala fama que los condenaba a graneles de mucho grado alcohólico y color.

Aragón ha sido una de las zonas que más se ha beneficiado de este nuevo fenómeno gracias a unos viñedos viejísimos, con suelos muy pobres, buena parte de ellos con un componente mineral de calidad difícil de encontrar en cualquier otra parte. La D.O. Calatayud ha sabido entender esta oportunidad y se ha puesto a trabajar en ello. En 1999 se creó la principal empresa productora de la denominación, Bodegas y Viñedos del Jalón, participada por las 3 mayores productoras de la región. La marca conocida como "Viña Alarba" representa la gama intermedia de la bodega, entre los vinos de gran producción y los vinos de autor, representados por "Las Pizarras" y "Alto Las Pizarras". Se trata de una gama de vinos de cuidada presentación con una meticulosa selección de los numerosos viñedos de esta enorme empresa y de las vides más viejas. Un marca que sirve de punta de lanza para la exportación al extranjero, principalmente a los Estados Unidos.

Aunque quizás la iniciativa quede algo por debajo de las espectativas, el vino muestra una excelente materia prima pero peca de falta de madurez y de una personalidad definida. Habrá que esperar a nuevas añadas y ver cómo evoluciona esta iniciativa. Por el momento, este "Pago de San Miguel" roza el aprobado y poco más.

Nota de cata:
De color picota granatoso de capa media-alta, borde rojizo algo evolucionado,

En nariz se presenta inicialmente cerrado, predomina una ligera nota amaderada con tostados algo toscos y por definir. Se ha decantado durante un par de horas, lo suficiente para limpiarse. Abunda una grata sensación de fruta roja poco madura junto con aportes cremosos y finos tostados de la barrica (palodul, regaliz, lácteos), notas florales, aromáticas y balsámicas plenamente mediterráneas (lavanda, lilas, ajedrea seca, mejorana) sobre un discreto fondo mineral (pizarra, grafito).

En boca es amargoso, con fruta roja fresca aunque el conjunto peca de tanicidad, necesitado de un par de años de botella para amansarse. Taninos marcados, con fuerte concentración, y una firme acidez. Imprescindible controlar la temperatura de servicio para controlar las puntas de alcohol.

Nota personal: 13/20
Relación calidad precio:
Incorrecto
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lunes, 23 de junio de 2008

Viña Alarba 2007 Blanco

Vino: Viña Alarba 2007 Blanco
Origen: D.O. Calatayud (Zaragoza, España)
Productor: Bodegas y Viñedos del Jalón
Variedades: 100% macabeo
Alcohol: 13.5% vol
Precio: Entre 3 y 5 euros
Enlace de la bodega: www.castillodemaluenda.com
Más información: Uvas procedentes de viñedos viejos de macabeo ubicados a una altitud de 800 metros. Vendimia realizada durante la segunda quincena del mes de octubre. Fermentación en depósitos de acero inoxidable a baja temperatura.

Después de unos días dedicados íntegramente a abrir vinos italiano
s y tras unos cuartos de finales de la Eurocopa de fútbol de infarto con los "azzurri", es el momento idóneo de volver a tierras hispanas. En esta ocasión pasamos del reino de la "nero d'avola" y de la "inzolia", de la isla de Sicilia, a la patria chica de la garnacha, Aragón. Estamos en la provincia de Calatayud con el proyecto de Bodegas y Viñedos del Jalón, una ambiciosa empresa participada por las tres principales bodegas de la D.O. Calatayud (San Isidro de Maluenda; Virgen del Mar y de la Cuesta de Munébrega; y San Fabián de Mara) y el apoyo del gobierno autonómico de la comunidad autónoma. La unión de estas tres empresas les ha permitido tener bajo su control 2.250 hectáreas, un 40% de la producción total de la denominación de origen y el 50% de los embotellados.

Los viñedos están ubicados en distintos terrenos con gran diversidad de suelos y climas con una buena aclimatación de las diversas variedades cultivadas. Las tres bodegas están construidas junto a los viñedos, lo que permite que la uva llegue en perfectas condiciones para el inicio del proceso de vinificación. Cada una de las tres bodegas que forman la empresa se ha especializado. Las cavas de Munébregas con capacidad para 2.000 barricas se dedica a la maduración de los crianza; otra para producciones limitadas, vinos de autor y experimentación enológica; y otra de gran capacidad productiva para elaboración y embotellados.

El vino que tenemos entre manos, el Viña Alarba Blanco, ha sido producido por Castillo de Maluenda. A pesar de que esta bodega ha destacado en la elaboración de garnachas viejas, en la actualidad mantiene 250 hectáras de viñedo exclusivamente para la variedad macabeo. Estas uvas están plantadas en la mayor altitud posible, unos 1.000 metros aproximadamente, junto a las mejores garnachas centarias con el objetivo de aportar mayor frescura gracias a las fuertes oscilaciones térmicas entre noche y día.

Nota de cata:

Amarillo pajizo
, luminoso y muy limpio, reflejos verdosos, apariencia de cierto grosor, formando grandes lágrimas.

Nariz de poca intensidad, de carácter sencillo y austero. Asoman suaves notas cítricas y de fruta verde (granny smith, peras de san juan) junto a discretos apuntes de fruta tropical y pulpa (melón, papaya, lichis, auvados). Se va abriendo discretamente con sensaciones cercanas a la fruta de hu
eso (ciruela claudia, níspero, melocotón) y un fondo a tilo, manzanilla y aceituna verde.

En boca es grueso, seco, con una interesante y poderosa acidez cítrica que aporta frescor. Conjunto sencillo y sin complejidad aunque con suficiente nervio como para no venirse abajo. Final algo corto, alimonado, pero sin defectos.

Nota personal: 13/20
Relación calidad precio:
Muy buena
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