martes, 10 de febrero de 2009

Peregrino 14 2005

Vino: Peregrino 14 2005
Origen: D.O. Tierra de León (Castilla y León, España)
Productor: Bodegas Gordonzello
Variedades: 100% prieto picudo
Alcohol: 14% vol.
Precio: Entre 9 y 12 euros
Enlace de la bodega: www.gordonzello.com
Más información: Viñedos dispuestos en espaldera baja. Fermentación en depósito de acero inoxidable a temperatura controlada. Fermentación maloláctica en barrica de roble y clarificación con albúmina de huevo. Criado durante 14 meses en barricas nuevas de roble americano, francés y húngaro. Producción limitada a 10.000 botellas.

La zona sur de León ha sido desde la antigüedad un punto clave de tránsito de las dos principales rutas del norte de España: el Camino de Santiago y la Ruta de la Plata. El cultivo de la vid fue introducido inicialmente por los romanos para complementar una rica economía cerealista y tomaría una importancia decisiva en la Edad Media con la aparición de numerosos monasterios. Las bondades climatológicas de la zona favorecieron que el actual marco Tierra de León se convirtiera en el principal suministrador de vino de la parte norte peninsular y que la vid se extendiera por todo el territorio leonés. Esta dependencia económica de la vid causó estragos en la población local con la llegada de la enfermedad de la filoxera en 1887 que fue rebrotando diversas veces hasta los años 20, en los que se adoptó el pie americano.

Tierra de León es la más joven denominación de origen española y sus vinos ya comienzan a mostrarnos sus señas de identidad. Éstas son básicamente la decidida apuesta de sus viticultores por diferenciarse a través de la uva autóctona (prieto picudo, albarín, mencía y verdejo) y algo inmaterial y que no depende del hombre, una privilegiada relación entre suelo/climatología. Los viñedos de la comarca vitivinícola de Valdevimbre-Los Oteros-Cea ofrecen paisajes espectaculares en los que los suelos de pedregales y los cantos rodados se extienden hasta las orillas de los ríos Cea y Esla. La influencia continental del clima, muy exigente con los rendimientos, se ve matizada por la acción de las piedras que retienen el calor diurno para ir liberándolo poco a poco durante por la noche. Esta diferenciación térmica noche y día sumado al aporte calorífico de los cantos rodados influye de forma decisiva en la concentración de aromas y en una correcta maduración de las uvas.

Este Peregrino 14 encabeza la gama de productos elaborados por Bodegas Gordonzello y se presenta como tinto de autor. Es una excelente expresión de "prieto picudo" sin concesiones a fórmulas más populares. En nada se parece ni a los tintos de la Ribera del Duero ni del Bierzo. No diría que se trate de un tinto elegante, pero hay en él mucha verdad y mucho vino. Encontramos la tierra húmeda, la trufa, el humus, la hojarasca, sometida a una fruta fresca que necesita todavía unos meses guarda para acabar de pulirse. Buen vino, sin duda.

Nota de cata:
Cereza granatoso oscuro de capa media-alta, brillante, reflejos rojizos, borde marronoso.

En nariz inicialmente se muestra muy intenso, con notas de fruta roja y una mineralidad que abarca todo el conjunto (grafito, turba). Sigue evolucionando mostrando una barrica compleja, con tostados finos, café aromático, bombón inglés y un fondo mentolado (after-eight). Al respirar gana en notas terrosas, regaliz, palodul, orozuz. Los tostados cada vez son más toscos y pronunciados, con toques de madera quemada, encina, carne a la brasa y un profundo acento vegetal (espárragos crudos, rábanos, sotobosque) que contrasta con el perfil civilizado que mostraba al abrir la botella. Sigue cambiando y dulcificándose, con aportes de fruta de hueso (cerezas, ciruelas, albaricoques).

En boca es seco y con bastante concentración, lleno, con una sensación de dulcedumbre siempre presente, casi auvada, muy curiosa. Fresco, con notas tostadas y de carbonilla a la que se suma una fruta negra con toques amargosos, potente, sabroso, muy varietal y con fuerte expresión mineral. Final especiado y de notable longitud.

Nota personal: 16/20
Relación calidad precio: Correcta
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viernes, 6 de febrero de 2009

Kavaklidere Narince 2004

Vino: Kavaklidere Narince 2004
Origen: Tokat (Centro-Norte de Anatolia, Turquía)
Productor: Kavaklidere Şaraplari
Variedades: 100% narince
Alcohol: 13.5% vol.
Precio: Entre 15 y 18 euros
Enlace de la bodega: www.kavlakidere.com
Más información: Viñedos ubicados en la región de Tokat. Vendimia efectuada a mediados de septiembre. Criado durante 12 meses en barricas nuevas de roble francés. Permanece en botella durante un mínimo de 12 meses antes de ser comercializado.

Kavaklidere Şaraplari sigue siendo con diferencia el productor más fiable de Turquía y no hay síntomas de que esta situación vaya a cambiar, al menos de momento. En los últimos años ha aparecido un buen número de bodegas aprovechando al auge del consumo de vino entre la juventud. La competencia ha fomentado la entrada de capital extranjero y la mejora de procesos de vinificación, introduciendo el acero inoxidable y el control de la temperatura, así como la búsqueda de la personalidad de las uvas turcas. A diferencia de la mayoría de países europeos, Turquía mantiene un legado ampelográfico excepcional (más de 1.000 variedades autóctonas - la mayoría de ellas destinadas a la industria de la fruta pasa) y la voluntad de edificar a su alrededor una viticultura propia y racional.

"Vino de Anatolia hecho con uvas de Anatolia". Este es el lema que preside la bodega Kavaklidere desde su fundación en 1929, y basta sólo con echar un vistazo a su gama de productos para comprobar que continúa siendo una realidad. Kavaklidere controla a día de hoy unas 5.300 hectáreas repartidas a lo largo y ancho de toda Turquía. Tiene viñedos en las cinco áreas vinícolas del país (Ankara centro, este de Anatolia, Tracia, Egeo y Anatolia central). Los viñedos con las que se elabora el blanco de hoy se encuentran ubicados en la pequeña región de Tokat, situada a pocos quilómetros de la costa del Mar Negro. Las influencias del clima son obvias en la viticultura local. El rudo verano anatólico recibe la acción beneficiosa del mar permitiendo una maduración lenta y continuada, nada que ver con el tórrido estío de las regiones de Capadocia o Denizli. La uva "narince" es una variedad minoritaria que tradicionalmente se destinaba a los graneles y vinos familiares. La mejora de los métodos de elaboración y sobretodo el uso generalizado de los depósitos de acero inoxidable ha facilitado el redescubrimiento de la "narince" como variedad de calidad. Atrás quedan los años en los que su uso se limitaba a un porcentaje testimonial en los ensamblajes con variedades consideradas mayores, como la "emir" o "chardonnay".

Este Kavaklidere Narince 2004 es un blanco que en muchas cosas recuerda al estilo de la "chardonnay" del nuevo mundo fermentada en barrica. Como en el caso de muchos vinos americanos y australianos la enorme dosis de madera es un impedimento a la hora de saber si hay una buena materia prima detrás. El tiempo de integración suele superar los bajos niveles de acidez de estos vinos de regiones tan cálidas. Estamos ante la añada ideal para ser consumida en este momento. Es posible que mejore en un par de años para suavizar el tanino de roble, excesivo en este momento. El resto es de una corrección absoluta. Nos enseña los progresos que está realizando la viticultura turca que ya es capaz de producir vinos de una factura impecable, sin el mínimo defecto. Este blanco es un ejemplo de ello. El único inconveniente es la falta de expresión varietal; el principal reclamo de la viticultura turca ante la homogeneidad en la que se está instaurando el mundillo del vino. Para rescatar en unos años y compararlo con las nuevas añadas. Ya se verá pero apunta maneras...

Nota de cata:
Amarillo dorado, denso, lágrima gruesas permanentes.

Aromas de fuerte intensidad con predominio de las notas de fruta madura (membrillo) a las que se suma cada vez más el roble nuevo (vainilla, lácteos). Hay mantequilla fresca, ahumados, auvados, De fondo va ganando en flores blancas, miel, acacia, jazmín, y una suave pero clara nota de hidrocarburos.

En boca es graso, mantecoso, sabroso aunque todavía no ha acabado de integrar un tanino excesivamente amaderado al conjunto. Buen balance fruta-acidez con apuntes cítricos que aportan frescor. Final intenso, especiados (pimienta blanca) y vainillas.

Nota personal: 14/20
Relación calidad precio: Justita
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martes, 3 de febrero de 2009

Cuvée Monica 2002

Vino: Cuvée Monica 2002
Origen: A.O.G. Côteaux de Tlemcen (Tlemcen, Argelia)
Productor: Gérard Depardieu - Domaine de Saint-Agustin
Variedades: grenache noir, carignan, alicante bouschet
Alcohol: 14.5% vol.
Precio: Entre 22 y 25 euros
Enlace de la bodega:
Más información: Viñedos viejos de 4 hectáreas de extensión ubicados a una altitud de entre 600 y 800 metros en la población de Aïn Témouchent. Vendimia manual y vinificación en depósitos de acero inoxidable. Criado durante 12 meses en barricas nuevas de roble francés. Producción limitada a 7.600 botellas.

La historia de la viticultura en Argelia es paralela a la llegada de los primeros pueblos de Oriente Medio. Los viñedos son establecidos por Medas y Persas entre los siglos XVI y XXI a.c. al fundar sus primeras ciudades costeras. La primera referencia escrita que tenemos de los viñedos argelinos data del siglo XVI de la mano del geógrafo hispano-árabe Hasan bin Muhammed al-Wazzan al-Fasi, también conocido como León el Africano. En su obra "Descripción de África" describe la población de Tlemcen destacando los viñedos emparrados que rodeaban la ciudad y que "producían uvas de un gusto muy delicado".

La región de Tlemcen se encuentra a 500 quilómetros de la capital Argel. El cultivo de uvas se remonta a los primeros asentamientos fenicios, y siempre ha desempeñado un papel importante en la economía local. Los viñedos forman un mosaico de pequeñas parcelas separadas por líneas de cerezos, ciruelos y albaricoques. La geografía de la región es variada. En pocos quilómetros se turnan las escarpadas montañas del Atlas con los bosques de cedro y los estrechos valle de Oued Chouly. Esta complicada topografía genera un microclina adecuado para el cultivo de uva de calidad en la zona norte de las Montañas de Tlemcen. La viña ocupa 1.500 hectáreas dedicadas a la elaboración de vinos. El clima es seco y fresco. Abundan los suelos arenosos con algunas zonas calizas. Las variedades mayoritarias son de origen mediterráneo siendo las más utilizadas la "garnacha", "cariñena", "monastrell", "cinsault", "syrah", con un importante aumento de la "cabernet sauvignon" en los últimos años. Entre las blancas hay la "clairette pointue" y "macabeo", así como las levantinas "merseguera" y "planta pedralba", conocida en Argelia como "faranah" o "tizi czaoua" (relacionada con la "damaschino" siciliana y la "beldi" de Túnez).

La región comenzó a consolidarse como zona productora de vinos de calidad a partir de 1830 con la masiva llegada de colonos franceses. En términos de producción, Argelia era el cuarto mayor del mundo hace 50 años, con un volumen que superaba los 18 millones de hectolitros. Los viñedos representaban la mitad de las exportaciones argelinas y prácticamente un tercio de su producto nacional bruto. La independencia de Argelia en 1962 marcó el inicio del declive de la viticultura argelina que vio cerrada la puerta del mercado francés, principal comprador del vino nacional. Las ayudas que prestaba el gobierno francés a los viticultores locales dejaron de recibirse y la mayor parte del viñedo argelino fue arrancado para favorecer nuevos tipos de cultivo que no dependieran del mercado francés. En la actualidad, el objetivo marcado por el gobierno es alcanzar un millón de hectolitros de vino de los que el 80% se exportaría al extranjero. Para hacer frente a la precariedad de las instalaciones vitivinícolas y a las desfadas técnicas de elaboración se han firmado nuevos proyectos y empresas de capital argelino-europeo a través de la Oficina Nacional de Comercialización de Productos Vitivinícolas, ONCV.

Uno de los proyectos más interesante fue el cinematográfico desembarco de Gérard Depardieu en las montañas de Tlemcen. Después de suspender la producción del tinto "Lumière de l'Atlas" en Marruecos, la aventura africana no ha dado mejores los mejores frutos en Argelia. La llegada al país levantó una gran expectativa en el sector vinícola que vio en Depardieu el embajador exterior de sus vinos. Desafortunadamente el actor se vio relacionado con una oscura intriga económica entre el Gobierno de Argelia y Abdelmoumen Khalifa, importante hombre de negocios imputado por la justicia de su país y que en la actualidad se encuentra exiliado en el Reino Unido. El resultado final fue otro vino fallido de Gérard Depardieu en el Norte de África, una única añada (2002) que estaba destinada inicialmente a ser emblema de los vinos argelinos pero que se ha quedado en eso, en fallido.

Este Cuvée Monica 2002 se produjo en la finca Domaine Saint-Augustin, cerca de Aïn Témouchent en la zona norte de la A.O.G. Côteaux de Tlemcen, junto a la carretera N-2 que cruza el país hasta la ciudad de Orán. El nombre del vino homenajea la "afición litúrgica" por el vino de Santa Mónica, madre de otro santo, San Agustín, nacido en el siglo IV d.c. en el antiguo reino bereber de Numidia, actual Argelia. No creo que este vino merezca tantas lágrimas como las que Santa Mónica vertió por su hijo pero nos permite tomarle el pulso a unos viñedos capaces de ofrecer vinos de calidad. Un tinto suave, fresco, con una crianza que domina el conjunto. Ha comenzado a decaer y perder garra. Mejor beberlo ahora que esperar.

Nota de cata:
Picota oscuro, opaco, ribete violáceo, lágrimas tintadas.

Nariz potente y fina, aunque muestra síntomas de cierto decaimiento. Hay notas de fruta negra confitada (higos, algarroba), trufa, nuez moscada, regaliz, a las que se suma una barrica de tostado alto, cremoso (café aromático, vainilla fina). Al rato gana en notas de cuero, cuadra, licor de cerezas, tabaco inglés. Elegante.

En boca es carnoso y fresco, con taninos redondos, maduros, que suplen en parte una alarmante falta de acidez. Sabroso, con un toque de dulcedumbre, casi auvado (orejones, ciruelas) que contrastan con notas amargantes, hollejo soleado. Final correcto, algo corto, con recuerdos confitados y más ahumados.

Nota personal: 14.5/20
Relación calidad precio: Mala
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lunes, 26 de enero de 2009

Lumière de l'Atlas 2003

Vino: Lumière de l'Atlas 2003
Origen: A.O.G. Meknès-Guerrouane (Guerrouane Meknès, Marruecos)
Productor: Gérard Depardieu
Variedades: 50% grenache noir, 50% syrah
Alcohol: 15.5% vol.
Precio: Entre 18 y 21 euros
Enlace de la bodega:
Más información: Viñedos con una edad media de 25 años proveniente de una finca de 6 hectáreas de extensión, 15 acres, sobre pendientes arcillosas y calcáreas a las faldas de la cordillera del Atlas. Vendimia manual y vinificación en depósitos de acero inoxidable. Criado durante 12 meses en barricas nuevas de roble francés. Producción limitada a 8.600 botellas.

Marruecos cuenta con algo más de 15.000 hectáreas dedicadas al cultivo de la uva destinada a la elaboración de vinos. La mayoría de ellos reciben la clasificación de "Vin de Qualité Supérieure" y tan sólo una docena de zonas tienen derecho a la "Appellation d'Origine Garantie", A.O.G. Estas áreas de cultivo salpican buena parte de la geografía marroquí (Angad, Benisadden, Berkane, Beni M'Tir, Chellah, Doukkala, Gerrouane, Rharb, Sahel, Sais, Zaer, Zemmour, Zerhoune, Zenata). Hasta el año 1998 la A.O.G. era la máxima distinción concedida por el Ministerio de Agricultura. A partir de entonces la "Appellation d'Origine Contrôlée" Les Côteaux de l'Atlas representa el nivel más alto de calidad de los vinos marroquíes, monopolizado casi en exclusiva por la finca de pago Château Roslane, propiedad del mayor productor de vinos de Marruecos, "Les Celliers de Meknès".

La Meseta de Trifit es la zona vinícola más fiable del país gracias a su altitud, entre 600 y 800 metros, y a un clima templado por la proximidad a la cordillera del Atlas. Su extensión corresponde al área de influencia de las ciudades de Fez y Meknès. Destacan las zonas de Benni Sadden y Beni Zerhouni. Sadden se encuentra al este de la ciudad de Fez siguiendo la carretera N-6 dirección a Taza, una reconocida región productora de aceitunas "picholine marocaine" y de los mejores aceites de Marruecos. Zerhouni es conocida por extenderse al Norte de Meknès, junto a la ciudad romana de Volubilis y la población de Moulay Idriss. La tercera área de interés es la de Guerrouane que con poco más de 220 hectáreas de extensión está reconocida como una de las mejores del Maghreb. Se encuentra al sur de la Meseta de Tifrit, a medio camino entre Ifrane y Er-Rachidia, en un extenso valle encajado entre el Medio Atlas y el Alto Atlas. Su privilegiada ubicación, aislada de los calores del Sahara y de la Meseta Central, forma un territorio propicio para la viticultura. En esta tierra hace 3.000 años que existen las vides y sus contados habitantes, tribus bereberes en su mayoría, han tomado el relevo de los judíos de las mellah (repatriados a Israel en la década de los 50 y 60) en el cuidado de la uva.

En el año 2001 el encuentro entre el actor Gérard Depardieu y el polifacético bodeguero Bernard Magrez, propietario entre otros de Château Pape Clément y Château Fombrauge, acabó por fructificar en una alianza entre ambos que tomó el nombre de "La clé du terroir". La empresa se ha especializado en la elaboración de vinos de calidad en diferentes partes del mundo con la búsqueda del terroir como premisa de partida. Para ello se han seleccionado viñedos minúsculos con unas condiciones excepcionales de clima y suelo. Para aumentar la dificultad aplican una viticultura de mínimos, con vendimias reducidas (con un rendimiento máximo de entre 1.500 y 2.500 litros por hectárea), siempre por procedimientos manuales. Ambos personajes comparten la empresa al 50%. Su ámbito de acción se extiende a las principales zonas vinícolas francesas además de aprovechar la infraestructura que Magrez tiene en el extranjero para vinificar vinos de pequeña producción. Hasta la fecha de hoy tienen diversos proyectos en España (Spiritus Sancti, en Toro; Sine Nomine, en Priorat) y Argentina (La Bienvenida, en Mendoza).

El Lumière de l'Atlas 2003 es el proyecto conjunto de Magrez y Depardieu en Marruecos. A pesar de que este tinto lleva el sello del actor, lo cierto es que éste se ha despreocupado de la mayor parte del proceso de elaboración. Está elaborado por su socio Bernard Magrez que desde los 80 produce el célebre Kahina, uno de los mejores tintos marroquíes. Ambos vinos tienen puntos en común, con una leve diferencia en el porcentaje de "garnacha" y dos estilos totalmente diferenciados. Este Lumière de l'Atlas 2003 sería un tinto con enormes posibilidades de cara al futuro mostrando a las claras la idoneidad de las variedades mediterráneas "syrah" y "garnacha" al cálido clima de Marruecos. Y digo "sería" por que ya no se podrá ver si cumple las expectativas. Depardieu ha abandonado el proyecto tras las dos primeras añadas, 2002 y 2003. En muchas cosas recuerda a los concentradísimos tintos australianos y en otras a los tintos dulces de "monastrell" de la zona sureste española, e incluso a un Porto joven. Estamos ante un vino curioso que puede sorprender a quienes gusten de los caldos duros y cargados de taninos. Hay que prestar atención constante a la temperatura para poder disfrutarlo sin que el alcohol se imponga. Un vino de carácter monstruoso, salvaje y exagerado, como Gérard Depardieu. Pide ser bebido ya mismo, y seguramente ayer estaba mejor.

Nota de cata:
Picota de capa alta, totalmente opaco. Borde marronáceo, lágrimas tintadas.

Nariz poderosa con una fuerte concentración de fruta confitada (ciruelas maceradas, higos, dátiles medjoul) y un curiosa nota alcohólica que de logra disimular con la temperatura adecuada. En cosas recuerda a un Porto Vintage. Sobresalen los tostados, algo sucios, sobre un fondo levemente vegetal y especiado (regaliz, hollejo tostado).

En boca es grueso, generoso, hiperconcentrado, con una buena cantidad de fruta negra sobremadurada. Sabroso con un toque de dulcedumbre y unos taninos crudos de la fruta. Tiene algún problema derivado del exceso de grado alcohólico que penaliza el conjunto haciéndolo un tanto pesado y cansino, a lo que tampoco ayuda su escaso nivel de acidez. Final intenso con notas balsámicas, cerezas en licor, con recuerdo de cacao amargo y pimienta blanca, cálido. Grato.

Nota personal: 14/20
Relación calidad precio: Mala
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sábado, 24 de enero de 2009

Casa Primicia Gn Garnacha 2005

Vino: Casa Primicia Gn Garnacha 2005
Origen: D.O.C. Rioja (Euskadi, España)
Productor: Bodegas Casa Primicia
Variedades: 100% garnacha
Alcohol: 14.5% vol.
Precio: Entre 8 y 10 euros
Enlace de la bodega: www.bodegascasaprimicia.com
Más información: Uvas procedentes de viñedos con una media de edad superior a los 40 años. Encubado con criomaceración durante 4 días y posterior arranque de la fermentación con uso de levaduras seleccionadas. Fermentación maloláctica realizada en barrica y posterior crianza durante 10 meses en barricas nuevas de roble americano. Las botellas reposan en la bodega por un mínimo de un año antes de ser comercializadas. Producción limitada de 7.862 botellas.

La D.O.C. Rioja cuenta con un buen número de razones que le permiten seguir siendo hegemónica a nivel nacional. A sus innegables cualidades de climas y diferentes tipos de suelos hay que añadir un nutrido grupo de variedades de uva plenamente adaptadas al entorno que al ser vinificadas proporcionan vinos de calidad. No se trata tan sólo de la omnipresente "tempranillo", como sucede en la Ribera del Duero o en Toro. Las variedades clásicas "garnacha", "mazuelo" y "graciano" son capaces de dar cada una individualmente, al margen de los ensamblajes de toda la vida, vinos llenos de personalidad y encanto, con rasgos distintivos, personales y que expresan la parcela de la que provienen, si el verano fue cálido o frío, si hubo lluvia en septiembre, si el fruto acabó de madurar... Estas sí que son cualidades tangibles que permiten pensar que todavía hay mucho recorrido por andar en el marco de Rioja y grandes posibilidades de entrar con fuerza en el segmento de vinos monovarietales que tanto éxito tienen en el mercado internacional. Hablamos de casos como el de la última apuesta de Bodegas Casa Primicia que acaba de lanzar 4 tintos monovarietales con las cepas autóctonas riojanas, el primero de ellos es el Gn Garnacha 2005 que ocupa este post.

La bodega está viviendo un periodo de cambios en todos los sentidos. Lo primero ha sido el cambio de nombre, pasando del clásico Bodegas Primicia a Bodegas Casa Primicia. Para afianzar la seña de identidad de la marca se rehabilitado el edificio medieval más antiguo de la ciudad amurallada de Laguardia, la Casa Primicia, convirtiendo los arcos del portalón en su tarjeta de presentación. En este edificio civil la iglesia cobraba los diezmos y las primicias, impuesto que obligaba a los siervos a pagar una décima parte de la cosecha y los primeros frutos. Este histórico edificio está considerado como la primera bodega de la Rioja Alavesa donde se elaboró vino en la Edad Media. Actualmente aún se conservan los cuatro lagares de piedra de sillería originales así como los primitivos calados; una red de galerías clandestinas interconectadas a 8 metros de profundidad donde se refugiaban los primeros pobladores de la fortaleza. Estos calados han sido rehabilitados para la guarda de las barricas y de los botelleros gracias a sus perfectas condiciones de temperatura y oscuridad.

Las vides con las que se elaboran los vinos de Casa Primicia proceden únicamente de fincas diseminadas por la Rioja Alavesa. Cuentan con un total de 53 hectáreas de viñedos propios a las que hay que sumar 80 más aportadas por viticultores locales con clos que colabora la bodega desde hace años. Sus fincas se pueden encontrar desde Cercadilla, a pie de valla con Bodegas Marqués de Riscal en la localidad de Elciego, pasando por parcelas en Oyón y Elcampillar, hasta la mayoría de los viñedos situados en la villa de Laguardia, bien a las faldas de la imponente Sierra Cantabria o diseminados en los alrededores de la laguna de Carravalseca, con los viñedos de Vallovera y los Monjes. La finca de Carravalseca sigue siendo la más representativa de todas las posesiones de Bodegas Casa Primicia. En ella hay una dedicación casi en exclusiva a la "tempranillo" riojana que se ve acompañada de sus vides hermanas recuperadas de "tinto fino" de la Ribera del Duero y "tinta de toro" centenaria que sobrevivió afortunadamente a la plaga de la filoxera a finales del siglo XIX.

Este Casa Primica Gn Garnacha es toda una sorpresa mostrando una enorme personalidad desde su primera añada. Un tinto festivo, bien elaborado, al que hay que prestar atención desde su apertura y darle la oportunidad de un par de horas de guardar para que se equilibre. Muestra un perfil de "garnacha" riojana plenamente satisfactorio, sin la opulencia ni calidez de otras zonas vinícolas españolas pero arropada por el terruño y la frescura riojana. Creo que han acertado plenamente con este tinto. Probado con unos caracoles con conejo, y una picada catalana con ñoras, se ha mostrado simplemente pletórico.

Nota de cata:
Cereza granatoso de media capa. Limpio y brillante con un mayor nivel de pigmentación de lo que se intuye a simple vista. Lágrimas finas, permanentes, de lento recorrido.

En nariz se muestra franco, limpio y de media intensidad. Tiene una buena expresión varietal, sin excesos de extracción, más bien goloso y maduro. Predomina una fruta roja fragante aunque acompotada, casi licorosa, que nos trae inicialmente los madroños, la frambuesa. De fondo está la barrica nueva, nada clásica y sin dejes amaderados, que da recuerdos de galleta maría, algo de vainilla, especias blancas. Al oxigenar gana en concentración, tinta china, palodul, regaliz.

En boca es algo grueso, con un entrada suave y acariciante contrastada por su sequedad. Más concentrado de lo que daba a entender inicialmente, tiene una muy grata concentración de fruta roja madura (fresones), sabroso y goloso con apuntes de la madera cremosa. Los taninos aún por acabar de pulir pero en buen camino, sensación de sequedad, con apuntes balsámicos de fondo y un apunte mineral, parecido a los hidrocarburos. Final intenso, especiado, goloso, muy grato de beber.

Nota personal: 16/20
Relación calidad precio: Muy buena
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