jueves, 9 de octubre de 2008

Quinta Senhora da Ribeira Vintage 2004

Vino: Quinta Senhora da Ribeira Vintage 2004
Origen: D.O.C. Porto (Douro, Portugal)
Productor: Silva & Cosens Lda. - Symington Family States
Variedades: 75% vinha velha (touriga nacional, tinta barroca, tinta roriz, tinta cão, y otras uvas tradicionales del Valle del Douro), 25% touriga franca (plantada en 2001)
Alcohol: 20% vol.
Precio: Entre 30 y 35 euros
Enlace de la bodega: www.dows-port.com
Más información: Vendimia manual efectuada entre el 20 de septiembre y el 6 de octubre. Criado durante 2 años en barricas de roble.

La familia Symington siempre ha mantenido que la complejidad de sus Porto Vintage proviene de la excepcional ubicación de sus mejores fincas en el Alto Douro y del equilibrio alcanzado con los ensamblajes de los vinos obtenidos de las mismas. Así que, para los pobres mortales, para los angustiados compradores siempre es una alegría que la empresa no declare el año como Vintage y destine la producción de las fincas a la elaboración de sus vintages de quinta. Y razones hay para ello.

La firma Dow's comercializa dos portos de finca, el Quinta do Bomfim y el Quinta Senhora da Ribeira. No sabría decir cuál es el mejor de los dos. Ambos son portos excepcionales y EMHO nada tienen que envidiar al Dow's Vintage. Quizás el Bomfim sea menos accesible y algo más concentrado y hermético, lo que impide su pleno disfrute durante sus primeros años de vida. En todo caso, en cada uno de estos Portos se pueden reconocer las características que han hecho famosos a los vinos de la bodega. Todos ellos tienen un perfil austero, extraordinariamente secos y "aparentemente" menos atractivos que otras grandes firmas gracias a una limitadísima retención de azúcares. Lo que en un principio podría ser considerado como un defecto acaba siendo la gran virtud de la casa. Son vinos de largo recorrido, diáfanos y sin necesidad de esconder sus defectos bajo las suaves notas dulzonas, con fuerte capacidad de evolución, concentrados, intensos, cargados de taninos firmes, que exigen de paciencia y guarda por parte de quienes tienen la suerte de hacerse con una botella.

De manera objetiva sí que podemos decir que el Vintage de Quinta tiene alguna ventaja respecto al Dow's Vintage. La primera es el precio, sensiblemente inferior, entre 15 y 20 euros menos. Además, la presión compradora sobre ellos es menor. Incluso en los mejores años, en aquellos en que la decisión de no declarar Vintage ha sido del todo desacertada por parte de la bodega, los portos de Quinta consiguen mantenerse al margen de la subida de precios. Es posible hacer con alguna buena añada de los 90 por unos pocos euros más que la última aparecida en el mercado.

En cuanto a este Quinta Senhora da Ribeira Vintage 2004 podemos decir que estamos ante un vino de Porto telúrico y fuera de lo habitual, aunque todavía está en un momento de excesiva juventud. Necesitado de muchos años de guarda, pero muchos. Nada dado a la autocomplacencia, se impone a la paciencia. Es aconsejable una decantación previa y permitirle respirar unas horas antes de servirlo. Lo suyo es acompañarlo de chocolate amargo.

Nota de cata:
Espectacular zaino, impenetrable, pura noche, ribete casi inexistente, una fina línea violácea casi imperceptible en el borde tinta la copa.

Austero y contradictorio. Encontramos aromas muy concentrados aunque sin desplegarse plenamente. De carácter elegante y poco accesible, predominan las notas de fruta roja y bayas (guindas, cerezas, endrinas, escaramujo, ciruelas) junto con sensaciones vegetales y un marcado recuerdo químico, casi medicamentoso. Con más tiempo y echándole más imaginación aparecen notas florales (violetas) y recuerdos minerales, casi a grafito, con toques de monte mediterráneo y hierbas aromáticas.

En boca expresa el carácter habitual de los Dow's. Potente, grueso, especiado, lleno y muy seco. Te mancha la boca con tanto tanino y color. Máxima concentración. Dotado de una enorme estructura y un recorrido excepcional. Lleno de taninos vigorosos, intratables, junto con una acidez intensa a la que se le suma un torrente de fruta fresca. Final intenso, con notas minerales, cacao amargo (raspado), pimienta, amargosos.

Nota personal: 18/20
Relación calidad precio: Buena
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miércoles, 8 de octubre de 2008

Quinta das Cerejeiras Reserva 2003

Vino: Quinta das Cerejeiras Reserva 2003
Origen: D.O.C. Óbidos (Estremadura, Portugal)
Productor: Companhia Agrícola do Sanguinhal
Variedades: 40% castelão, 30% touriga nacional, 30% aragonez
Alcohol: 14% vol.
Precio: Entre 5 y 8 euros (botella de 37.5 cl)
Enlace de la bodega: www.vinhos-sanguinhal.pt
Más información: Vendimia manual. Fermentación en cuvas de roble durante 15 días. 24 meses de crianza en toneles de roble usados. Permanece embotellado durante un periodo de 2 a 3 años antes de ser comercializado. 27.300 botellas producidas de 75 cl.

Después del último post, y con un ligero mal sabor de boca dejado por ese monstruoso icewine achampañado canadiense pensé en darme un pequeño homenaje y atacar un valor seguro. Este Quinta das Cerejeiras (Finca de los Cerezos) es uno de los valores refugio del panorama vinícola portugués. Y tratándose de Portugal ya es mucho decir... Un tinto clásico, de los de toda la vida, sólido, sin fisuras, cimentado en la tradición y en el excelente saber hacer de la bodega. A pesar de los sucesivos cambios que han experimentado las últimas añadas quienes gustamos de él nunca nos hemos sentido defraudados.

La Companhia Agrícola do Sanguinhal es una de las más antiguas bodegas embotelladoras de todo Portugal. Se encuentra ubicada en la región de Estremadura, una estrecha franja costera de unos 30 quilómetros de amplitud entre Lisboa y la ciudad de Leira. La zona comprendida dentro de la Denominación de Origen Óbidos se ha significado durante años como la principal productora de vinos de calidad de la región con el permiso de los blancos de "arinto" de Bucelas y los longevos tintos de la variedad "ramisco" de Colares. El resto de las DD.OO. siguen manteniendo una estructura más propia del pasado que de sus enormes posibilidades reales. La mayor parte de sus cosechas se destinan a graneles y marcas blancas de grandes cadenas de alimentación. No hay grandes motivos para la esperanza. A la enorme presión demográfica ejercida por Lisboa, que ha dificultado la supervivencia de muchas de los mejores viñedos, hay que sumar la competencia de los tintos de la región del Riabatejo (18 en el plano). En todo caso, se trata de una de las regiones vinícolas lusas más desconocidas en nuestro país.

El Quinta das Cerejeiras viene siendo producido sin interrupción desde el siglo XIX, lo que le convierte en una de las marcas más antiguas de Portugal. A principios del siglo XX se exportaba a Brasil bajo el nombre de Quinta dos Mirantes. El cambio de propietarios propició que éstos le dieran el nombre actual en 1926, comercializándolo con la misma presentación (la clásica etiqueta anaranjada, botella borgoñona) hasta nuestros días.

De este vino me gusta casi todo. Sólo se produce los años en los que la cosecha alcanza una calidad especialmente buena. En los últimos 20 años apenas han aparecido 6 añadas en el mercado (1990, 1995, 1996, 1998, 2001, 2003). Respecto a las añadas de los años 90 se aprecia una reformulación del vino, rejuveneciéndolo pero sin perder las señas de identidad que lo han caracterizado. El primer cambio se ha visto en una más pronta salida en el mercado, sin esperar a los tres y cuatro años en el botellero a los que nos tenía acostumbrado la bodega. Nos encontramos un tinto con mayor cantidad de fruta y fragancia, pero que sigue sin perder su identidad. El ensamblaje también se ha visto modificado. Se ha rebajado el porcentaje mayoritario de la variedad "castelão" (también conocida como "periquita", la más cultivada en Portugal) introduciendo la "touriga nacional" y la "aragonez" ("tempranillo") a partes iguales.

Con este Quinta das Cerejeiras 2003 se viene a consolidar el tránsito hacia un perfil más joven y algo menos "envejecido" que ya se iniciara en el 2001. Hay quizás un poco más de viveza, concentración y robustez pero sin abandonar las características clásicas de este caldo: una sobriedad nada dada a la espectacularidad que ralla la rusticidad, con mucha fruta en compota, notas de bombón inglés, licor, taninos sedosos, todo ello con una envoltura de suavidad y delicadeza. Por 11 euros la botella es una excelente compra. Además, la bodega embotella 10.000 medias botellas de 37.5 cl. lo que es ideal para acompañar cualquier comida. Para los nostálgicos aún nos queda el segundo vino de la finca, el Quinta do Sanguinhal, que en la actualidad se comercializa en su añada del 2000. Un tinto con menos crianza en roble pero de enorme redondez y gran capacidad de envejecimiento que sigue manteniendo un alto porcentaje de "castelão" junto el habitual ensamblaje con "tinta miúda" y un poco de "cariñena".

Nota de cata:
Rubí granatoso de capa media-alta, luminoso, reflejos cobrizos y anaranjados, borde teja.

En nariz es un caldo que recuerda en muchas cosas a las antiguas añadas, con signos evidentes de sobremaduración, hollejos, especias, algo de regaliz. Hay una notable cantidad de fruta negra y roja en licor, guindas, compota de naranja y suaves amargosos, a los que se le suman curiosos detalles que recuerdan a un Barolo (té de roca, alquitrán, pétalos de rosa). De fondo se intuye la barrica vieja, envinada, con notas achocolatadas, frutos secos de fondo. Gana en profundidad e intensidad con las horas.

En boca es de cuerpo medio, muy seco y serio, de carácter amargoso. Ha ganado en juventud y franqueza aunque hay una leve sensación de sobremaduración frutal que contrasta con su marcada acidez. El trato de la barrica recuerda a los riojanos López de Heredia. Aparecen finas notas balsámicas (hierbabuena) que se moderan en boca con elegancia, taninos marcado, algo verdes. Final armonioso, con un grato matiz tostado a chocolate. Todavía tiene unos años por delante para ir ganando en matices reductivos y para que se pulan algunas aristas de la acidez así como que se redondeen los taninos, excesivamente amaderados y secos en este momento. Se puede disfrutar desde ya, pero en 2-3 años estará redondito. Buen vino, sí.

Nota personal: 16/20
Relación calidad precio:
Muy buena (botella 75 cl.) / Excelente (botella 37.5 cl)
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martes, 7 de octubre de 2008

Creando a Frankenstein o Pillitteri Estates Sparkling Vidal Icewine 2003

Vino: Pillitteri Estates Sparkling Vidal Icewine 2003
Origen: V.Q.A. Niagara Peninsula (Ontario, Canada)
Productor: Pillitteri Estates Winery
Variedades: 100% vidal
Alcohol: 10% vol.
Precio: Entre 45 y 50 euros (botella de 37.5 cl)
Enlace de la bodega: www.pillitteri.com
Más información: La vendimia, manual, se fue retrasando hasta el 2 de enero de 2004 cuando se alcanzaron temperaturas mínimas adecuadas de -8 grados y se completó el 18 del mismo mes. Prensado con el fruto congelado en los lagares de la bodega. Fermentación en depósitos de acero inoxidable durante 2 meses a temperatura controlada (15 grados). El caldo ha permanecido en contacto con sus lías durante 6 meses. Posteriormente se usó el método Charmant (también conocido como "méthode cuve close") realizando la segunda fermentación dentro de grandes recipientes cerrados y resistentes a las altas presiones. Embotellado a 5 atmósferas de presión. 190 gramos de azúcar residual por litro. Según la bodega este espumoso irá ganando en complejidad los próximos 10 años.

Desde que inicié este blog me autoimpuse unas pocas condiciones que tenían que cumplir los posts. Hasta el momento las he intentado seguir y centrarme en exclusiva en los vinos de origen mediterráneo y en aquellos cuyas características se asemejen (variedades, elaboración, climas). Ya existen un gran número de blogs que hablan de vinos y muy pocos que presten atención a los meridionales. Sin embargo desde hace unas semanas me he planteado ampliar los limitados horizontes de esta web dando cabida de forma periódica algunas referencias que no le son propias pero que ilustren algún aspecto interesante.

Aprovechando que llevo unas semanas sin publicar por cuestiones de trabajo y de viaje he tenido la oportunidad de probar algunos vinos curiosos y que se escapan a lo habitual. Sin duda alguna este icewine canadiense vinificado como champagne es el más monstruoso de todos, un auténtico engendro del Dr. Frankenstein, que nos ilustra de la locura en el que está metida este globalizado mundo de los vinos. Veamos cómo...

Pillitteri Estates es un bodega canadiense fundada en 1993 por el viticultor siciliano Gary Pillitteri, quien se centra en la elaboración de una interminable gama de vinos con todo tipo de elaboraciones y de variedades europeas: chardonnay, sémillon, pinot noir, gamay, cabernet sauvignon, cabernet franc, merlot, syrah, riesling, gewürztramminer, pinot grigio, etc. Y es que a Gary Pillitteri lo de menos es más le debe sonar a chino. Lo mismo elabora un icewine de "syrah" al más puro estilo alemán que una vendimia tardía con "cabernet sauvignon".

La bodega está ubicada en la Península de Niágara, un estrecho margen de tierra limitado entre los lagos Erie y Ontario y la frontera de Estados Unidos en Nueva York. Su clima se asemeja en muchas cosas al de la Borgoña y la privilegiada situación entre lagos favorece una mayor insolación y una protección natural de los fríos inviernos. Ello favorece no sólo la posibilidad de vinificación clásica sino que también permite el uso de variedades híbridas fruto del cruce de la vitis vinifera con cepas americanas. Este es el caso de la "vidal" (variedad blanca fruto del cruce de la francesa "ugni blanc" o italiana "trebbiano" con la "seibel 4986", también conocida como "rayon d'or") y la "chambourcin" (misteriosa uva tinta derivada del cruce de decenas de variedades americanas con otras tantas francesas).

No contento con ello desde el año 2002 la bodega ha decidido rizar el rizo y dar un paso más en su eclecticismo. Para ello ha entrado en el mundo de los sparkling, espumosos, elaborados a base de icewine. Y lo mejor es que los acaba vendiendo a 50 euros la media botella, al extravagante precio de un Dom Perignon, consiguiendo un éxito brutal en los restaurantes de Asia. Unos restaurantes que sin pudor multiplican por tres el precio a sus clientes. Al menos, esa es mi experiencia...

¿Qué más podemos esperar de la familia Pillitteri en el futuro? Yo diría que cualquier cosa. Han encontrado una fórmula que funciona: paralelo 43 + microclima + tecnología y mucho laboratorio + elaboración a la carta + producciones limitadas + público snob y hasta algo friki + precios de escándalo = Doctor Frankenstein se forra

Nota de cata:
Espectacular dorado viejo, parece membrillo, con fuerte desprendimiento de carbónico al servicio. En copa es escaso pero marcado por un correcto perlado, burbuja algo gruesa. Sensación de intenso grosor, movimiento glicérico.

En nariz es difícil de describirlo por su curiosa elaboración. No es que sea un vino potente, es como un puñetazo. Sensaciones muy cambiantes al acabar de descorcharlo dando inicialmente notas de mondaduras de peras y manzanas dulces harinosas, con toques de hueso a melocotones, albaricoques. Sigue abriéndose a la fruta exótica (mango, papaya, plátano macho) siendo cada vez más dulce. Aparece el membrillo natural y sobretodo una nítida e inédita expresión a guayaba, quedándose en esa fruta dulce durante toda la cata. Vino de carácter dulzoso, con un sinfín de información de fondo (sidra amargosa, miel de tomillo, acacia, flores blancas, fruta verde, especias). El conjunto se muestra explosivo y excesivo, sin mostrar ninguna de las sensaciones de un espumoso (levaduras, lías, marchitos, tostados, frutos secos...).

En boca no se parece a nada de lo probado hasta el día de hoy. Entrada brusca y desequilibrada marcada por un carbónico impetuoso, muy vivo, que se ve matizado por la dulzor del vino y una marcada acidez. En esto sí que tiene el carácter de un icewine. Al tacto es oleoso (parece un px de añada), lleno de fruta exótica muy dulce (guayaba, mango, dulce de murucuyá) matizada por el frescor del carbónico. Potente y extremadamente sápido, con un tacto parecido a la miel y una riqueza en azucares que lo eternizan en boca, apareciendo unas notas especiadas a galleta de jengibre. Curioso y diferente, aunque excesivamente caro.

Nota personal: No puntúo
Relación calidad precio:
Una locura (100 euros, 75 cl.)
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jueves, 18 de septiembre de 2008

Classico Ballor Liqueur

Vino: Classico Ballor Liqueur
Origen: Livorno, Italia
Productor: Sibel srl.
Variedades:
Alcohol: 28% vol.
Precio: Entre 18 y 22 euros (botella de 70 cl.)
Enlace de la bodega: www.sibelsrl.it
Más información: Maduración en depósitos de acero inoxidable. Distribuido en España por los supermercado ECI.

La cantidad y la calidad de los destilados y de las bebidas alcohólicas producidos en Italia es asombrosa. A lo largo y ancho de la geografía italiana se destila con casi cualquier cosa, preferiblemente con los vinos de cada región dando así origen a las famosas grappas. Éstas de por sí merecerían años de dedicación para llegar a conocerlas. Entre ellas encontramos las grappas del año y, aún mejor, las grappas riserva que con todas sus variantes regionales y secretos de guarda en barrica pueden llegar a alcanzar precios astronómico. Estas grappas son la mayor aportación de Italia al mundo de los destilados y no merecen ser comparadas, a mi entender, con ninguna otra bebida del país. Seguro que hay un montón de nombres que a todos nos son conocidos: amaretto, limoncello, narancello, vermouth, Cinzano, Campari, Frangelico, Fernet Branca, etc. Sin embargo, enmedio de esta diversidad siempre hay espacio para la sorpresa. Y es en los aperitivos donde los italianos dan el do de pecho. Una de las mejores bebidas que conozco es el Cynar y/o Carcofio, unos amargosos y frescos aperitivos de bajo grado alcohólico elaborados a base de hierbas y hojas de alcachofas que lo mismo sirven de picoteo a media mañana como para acompañar una larga sobremesa.

El Classico Ballor es uno de los licores históricos de la ciudad de Torino. Su producción se inició en 1856 de la mano de la antigua destilería Freund Ballor conociendo un gran éxito lo que llevo a la empresa a comprar los títulos de proveedores de la Casa Real Italiana y del Palacio Apostólico. En la actualidad se sigue produciendo el mismo licor con respeto a la tradición. Nos encontramos con un producto de elegante presentación al que la empresa Sibel ha prestado toda su atención: embotellado en la pesada botella original de 1856, de vidrio oscuro, tapón de corcho y etiqueta fundacional. Para aquellos que no hayan probado todavía este Classico Ballor Liqueur les diría que se parece en algunas cosas al Frangelico pero con diferencias notables. Este Ballor muestra una mayor robustez y se encuentra más cercano al amaretto. La infusión de avellana domina el conjunto, equilibrado y exquisito. Una pequeña joya.

Nota de cata:
Amarillo dorado, reflejos de oro viejo y cobrizos, sensación de grosor.

Nariz fina y potente, con el alcohol bien arropado en el conjunto y sin molestar. En primer término destacan las notas de avellanas tostadas, y un punto de glaseados y bollería (barquillos con nata, galleta maría).

En boca es grueso con una entrada suave y algo golosa que acentúa las notas de alcohol, pero sin molestar. El conjunto resulta equilibrado y sabroso, hay recuerdos de galleta y barquillos, vainilla, chocolate con leche, nueces y un punto de azúcar caramelizado y toffe (werther's original). Final intenso y levemente balsámico, recuerda un digestivo, con una nota mentolada.
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miércoles, 17 de septiembre de 2008

Pošip Čara 2006 Blanco

Vino: Pošip Čara 2006 Blanco
Origen: Korčulansko Vinogorje (Isla de Korčula, Croacia)
Productor: P.Z. Čara - Cooperativa Agrícola de Čara
Variedades: 100% pošip
Alcohol: 13.5% vol.
Precio: Entre 10 y 13 euros
Enlace de la bodega:
Más información: vendimia manual realizada a principios del mes de septiembre, fermentación en depósitos de acero inoxidable y largo reposo en botella antes de comercializarse.

La zona central y meridional de la costa adriática se han convertido en los epicentros del cultivo de la viña y de la producción de vinos de calidad de Croacia. Razones no falta para ello. El territorio está perfectamente adaptado a las vides gracias al trabajo que durante generaciones han desarrollado los viticultores locales. Las laderas de las colinas han sido moldeadas con paciencia para que las vides arraiguen en un suelo pobrísimo y de difícil acceso. Y es que las condiciones para el cultivo de la viña son casi inmejorables. La variedad tinta "plavac mali" y la blanca "pošip" han encontrado aquí su lugar ideal de desarrollo siendo su cultivo el mayoritario. Las vides gozan de la mejor ubicación posible, expuestas directamente al mar sobre pendientes imposibles, sin la presión de la industria turística que aún no se ha desarrollado y que no ha cambiado significativamente el paisaje. La uva madura en perfectas condiciones con la doble refracción solar al tiempo que las suaves brisas marinas y el "sereno nocturno" atemperan las altas temperaturas diurnas y refrescan el fruto permitiéndole conservar una muy buena acidez. A esto hay que sumar una edad media muy alta de las vides y unas técnicas de cultivo tradicionales (generalmente en vaso con protección del fruto) que priorizan la calidad por encima de la cantidad.

Los viñedos de los que procede el Pošip Čara 2006 se encuentran en la isla de Korčula. Éstos, junto con los de la Península de Pelješac, están considerados entre los mejores de Croacia. La empresa que produce el vino se abastece directamente de la Cooperativa Agrícola de Čara (PZ Čara), siendo la primera productora de vinos de la isla y una de las bodegas que mejor partido ha sabido sacar a los viejos viñedos de uva de la variedad blanca "pošip", la de mayor calidad de la viticultura croata y cuyo origen es foco de discusión entre la comunidad ampelógrafa. Algunas versiones sitúan su procedencia en las islas griegas aunque cada vez son más los argumentos que la emparentan con la variedad "furmint" que produce los afamados Tokaji en Hungría.

El Pošip Čara es uno de los mejores blancos croatas y dentro de su gama el de mejor relación calidad-precio. A mi entender, rivaliza directamente con su hermano mayor, el Marko Polo de PZ Čara. Este último es el blanco de alta expresión de la casa y sale al mercado con una producción limitada. Está elaborado a partir de una selección de las uvas más viejas vendimiadas por miembros de la Cooperativa Agrícola en los viñedos adyacentes a la población de Čara. Quizás en una escala más alta debería situarse el Pošip Grgić, de Miljenko Grgić Winery, producido en la falsa isla de Pelješac.

Nota de cata:
Amarillo intenso, reflejos dorados vivos, brillantes, con fuerte sensación de grosor.

En nariz es potente, un derroche de fruta blanca madura y almíbares, lleno de frescor. Hay una buena cantidad de notas dulzosas (miel, membrillo, acacia, glaseado) junto a aromas exóticos y auvados suaves (plátano, piña, kiwi, rambután, lichis). Al rato va ganando en fruta de hueso (albaricoque, melocotón confitado, ciruelas claudias) y cítricos dulces, fragante, expresivo, con un frescor nada habitual en un blanco meridional. Fondo mineral a pizarras, con apuntes de hierbas aromáticas y monte mediterráneo (sotobosque, retama de olor, romero, orégano, garrigas).

En boca es toda una sorpresa. Inicialmente es
grueso, potente, muy sápido, de carácter maduro y afrutado, lleno de notas dulzosas a membrillo, miel, pero compensado por una intensa acidez que aporta nervio al conjunto. Con más tiempo aparecen menta fresca y mantequilla, con algo de grasa, finamente especiado y lácteo. Un blanco con personalidad y en plena forma, muy grato de beber.

Nota personal: 15/20
Relación calidad precio:
Correcta
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