martes, 8 de julio de 2008

Peregrino Rosado 2007

Vino: Peregrino Rosado 2007
Origen: D.O. Tierras de León (Castilla y León, España)
Productor: Bodegas Gordonzello
Variedades: 100% prieto picudo
Alcohol: 13% vol
Precio: Entre 3 y 4 euros
Enlace de la bodega: www.gordonzello.com
Más información: Elaborado con el método de "madreo" consistente en añadir al mosto en fermentación un 10% de racimos enteros. Esto facilita la extracción de color, proporciona mayor estructura al vino y añade un fino carbónico.

Sigo pensando que las variedades con las que se elaboran los rosados de León además de ser una alternativa real a la uniformidad en la que están cayendo estos vinos, son unos caldos muy a tener en cuenta. Y es que la compra de rosados frescos para esta época de verano resulta más difícil de lo esperado. Hace un par de semanas comenté algo al respecto al colgar en este blog un post sobre el Viña Salamanca, un excelente rosado elaborado con la variedad "rufete" y "tempranillo". En este ocasión le toca el turno a un monovarietal de "prieto picudo" de Bodegas Gordonzello que sirve de primer contacto con la recién estrenada D.O. Tierras de León.

Bodegas Gordonzello nace a mediados de los años 90 en la población de Gordoncillo, en la provincia de León, fruto del interés de diversos propietarios de majuelos improductivos en asegurar su supervivencia. La unión de estos propietarios daría paso a la creación de la bodega y a la posterior replantación de cerca de 200 hectáreas con las variedades tradicionales de la comarca. Y no parece que se equivocarán. El secreto de la zona son unos magnífico viñedos, ubicados sobre enorme pedregales de cantos rodados que recuerdan en muchas cosas a los de Châteauneuf-du-Pape. Su configuración otorga un estado sanitario excelente a la uva al tiempo que es capaz de guardar el intenso calor diurno y liberarlo poco a poco por la noche para que el fruto vaya madurando en perfectas condiciones. Además, este tipo de suelo tiene la capacidad de ir filtrando muy poco a poco el agua para que la planta se pueda ir nutriendo de ella durante el resto del año, asegurando así todas las necesidad hídricas del cultivo.

Podemos afirmar que estamos ante un caso poco habitual de vino con fuerte expresión de terruño unido a una variedad minoritaria y de calidad que le otorga el valor añadido de lo excepcional. El resultado es sencillamente magnífico. Este vino ha mostrado frescura y ha derrochado torrentes de fruta y un marcado perfil mineral que raramente podemos apreciar en los rosados españoles. Para comprar por cajas y no parar de beber hasta que llegue el frío del otoño.

Nota de cata:
De color frambuesa oscuro, con matices yodados y marronáceos, algo turbio.

En nariz se muestra con mucha intensidad y sorprendente complejidad derivada de un carácter mineral y de expresión de terruño muy acusado (recuerda las sauvignon blanc de la Loire). Predominan los recuerdos de sotobosque (raíces, hojarasca, palodul, regaliz), todo esto junto con pinceladas lácteas y recuerdos de piel de naranja. Hay fruta roja madura (fresones, granada, sandía), diferente a los habituales rosados afrutados de garnacha y a los potentes y duros de cabernet y merlot.

En boca es grueso y fresco, con notas de fruta roja madura (fresones, sandía), muy sabroso, excelente acidez, final intenso y afrutado, con menos carácter de terruño y minerales que en nariz, pero sigue siendo muy rico.

Nota personal: 15/20
Relación calidad precio: Excelente
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