martes, 7 de octubre de 2008

Creando a Frankenstein o Pillitteri Estates Sparkling Vidal Icewine 2003

Vino: Pillitteri Estates Sparkling Vidal Icewine 2003
Origen: V.Q.A. Niagara Peninsula (Ontario, Canada)
Productor: Pillitteri Estates Winery
Variedades: 100% vidal
Alcohol: 10% vol.
Precio: Entre 45 y 50 euros (botella de 37.5 cl)
Enlace de la bodega: www.pillitteri.com
Más información: La vendimia, manual, se fue retrasando hasta el 2 de enero de 2004 cuando se alcanzaron temperaturas mínimas adecuadas de -8 grados y se completó el 18 del mismo mes. Prensado con el fruto congelado en los lagares de la bodega. Fermentación en depósitos de acero inoxidable durante 2 meses a temperatura controlada (15 grados). El caldo ha permanecido en contacto con sus lías durante 6 meses. Posteriormente se usó el método Charmant (también conocido como "méthode cuve close") realizando la segunda fermentación dentro de grandes recipientes cerrados y resistentes a las altas presiones. Embotellado a 5 atmósferas de presión. 190 gramos de azúcar residual por litro. Según la bodega este espumoso irá ganando en complejidad los próximos 10 años.

Desde que inicié este blog me autoimpuse unas pocas condiciones que tenían que cumplir los posts. Hasta el momento las he intentado seguir y centrarme en exclusiva en los vinos de origen mediterráneo y en aquellos cuyas características se asemejen (variedades, elaboración, climas). Ya existen un gran número de blogs que hablan de vinos y muy pocos que presten atención a los meridionales. Sin embargo desde hace unas semanas me he planteado ampliar los limitados horizontes de esta web dando cabida de forma periódica algunas referencias que no le son propias pero que ilustren algún aspecto interesante.

Aprovechando que llevo unas semanas sin publicar por cuestiones de trabajo y de viaje he tenido la oportunidad de probar algunos vinos curiosos y que se escapan a lo habitual. Sin duda alguna este icewine canadiense vinificado como champagne es el más monstruoso de todos, un auténtico engendro del Dr. Frankenstein, que nos ilustra de la locura en el que está metida este globalizado mundo de los vinos. Veamos cómo...

Pillitteri Estates es un bodega canadiense fundada en 1993 por el viticultor siciliano Gary Pillitteri, quien se centra en la elaboración de una interminable gama de vinos con todo tipo de elaboraciones y de variedades europeas: chardonnay, sémillon, pinot noir, gamay, cabernet sauvignon, cabernet franc, merlot, syrah, riesling, gewürztramminer, pinot grigio, etc. Y es que a Gary Pillitteri lo de menos es más le debe sonar a chino. Lo mismo elabora un icewine de "syrah" al más puro estilo alemán que una vendimia tardía con "cabernet sauvignon".

La bodega está ubicada en la Península de Niágara, un estrecho margen de tierra limitado entre los lagos Erie y Ontario y la frontera de Estados Unidos en Nueva York. Su clima se asemeja en muchas cosas al de la Borgoña y la privilegiada situación entre lagos favorece una mayor insolación y una protección natural de los fríos inviernos. Ello favorece no sólo la posibilidad de vinificación clásica sino que también permite el uso de variedades híbridas fruto del cruce de la vitis vinifera con cepas americanas. Este es el caso de la "vidal" (variedad blanca fruto del cruce de la francesa "ugni blanc" o italiana "trebbiano" con la "seibel 4986", también conocida como "rayon d'or") y la "chambourcin" (misteriosa uva tinta derivada del cruce de decenas de variedades americanas con otras tantas francesas).

No contento con ello desde el año 2002 la bodega ha decidido rizar el rizo y dar un paso más en su eclecticismo. Para ello ha entrado en el mundo de los sparkling, espumosos, elaborados a base de icewine. Y lo mejor es que los acaba vendiendo a 50 euros la media botella, al extravagante precio de un Dom Perignon, consiguiendo un éxito brutal en los restaurantes de Asia. Unos restaurantes que sin pudor multiplican por tres el precio a sus clientes. Al menos, esa es mi experiencia...

¿Qué más podemos esperar de la familia Pillitteri en el futuro? Yo diría que cualquier cosa. Han encontrado una fórmula que funciona: paralelo 43 + microclima + tecnología y mucho laboratorio + elaboración a la carta + producciones limitadas + público snob y hasta algo friki + precios de escándalo = Doctor Frankenstein se forra

Nota de cata:
Espectacular dorado viejo, parece membrillo, con fuerte desprendimiento de carbónico al servicio. En copa es escaso pero marcado por un correcto perlado, burbuja algo gruesa. Sensación de intenso grosor, movimiento glicérico.

En nariz es difícil de describirlo por su curiosa elaboración. No es que sea un vino potente, es como un puñetazo. Sensaciones muy cambiantes al acabar de descorcharlo dando inicialmente notas de mondaduras de peras y manzanas dulces harinosas, con toques de hueso a melocotones, albaricoques. Sigue abriéndose a la fruta exótica (mango, papaya, plátano macho) siendo cada vez más dulce. Aparece el membrillo natural y sobretodo una nítida e inédita expresión a guayaba, quedándose en esa fruta dulce durante toda la cata. Vino de carácter dulzoso, con un sinfín de información de fondo (sidra amargosa, miel de tomillo, acacia, flores blancas, fruta verde, especias). El conjunto se muestra explosivo y excesivo, sin mostrar ninguna de las sensaciones de un espumoso (levaduras, lías, marchitos, tostados, frutos secos...).

En boca no se parece a nada de lo probado hasta el día de hoy. Entrada brusca y desequilibrada marcada por un carbónico impetuoso, muy vivo, que se ve matizado por la dulzor del vino y una marcada acidez. En esto sí que tiene el carácter de un icewine. Al tacto es oleoso (parece un px de añada), lleno de fruta exótica muy dulce (guayaba, mango, dulce de murucuyá) matizada por el frescor del carbónico. Potente y extremadamente sápido, con un tacto parecido a la miel y una riqueza en azucares que lo eternizan en boca, apareciendo unas notas especiadas a galleta de jengibre. Curioso y diferente, aunque excesivamente caro.

Nota personal: No puntúo
Relación calidad precio:
Una locura (100 euros, 75 cl.)
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